TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

9.11.17

POESIA RUSA


por NATALIA LITVINOVA Y JAVIER GALARZA

Hemos iniciado este trabajo con el fin de aportar a los colegas, amigos y lectores en general una pequeña guía sobre la poesía rusa del Siglo de Plata. Lo hacemos con el convencimiento de que allí se encuentra uno de los caminos que la poesía actual ha extraviado. Un caudal de riqueza inagotable que sigue esperando lectores atentos. Confiamos en que ustedes sabrán compensar nuestras omisiones y la complejidad que tal emprendimiento requiere.


Contenido.

1. Época. Contexto.
2. Simbolismo.
2.1 Alexandr Blok.
Blok por Ajmátova, Tsvetáieva y Trotski.
2.2 Fedor Sologub.
2.3 Andrei Beli
2.4 Vladimir Soloviov
3. El acmeísmo.
3.1 Un epigrama cuesta la vida de Mandelstam.
3.2 El acmeísmo. La cima.
3.3 Cherubina de Gabriak
4. Serguéi Esénin y los imaginistas.
Vladimir Maikovsky y los futuristas.
4. Constructivismo ruso.
4.1Vera Inber
5. Malevich
5. Boris Pasternak
5.2Marina Tsvetáieva.
5. Formalismo.
6. Paul Celan y Osip Mandelstam. El legado.

Breve antología: Mirra Lojvitskaia, Nikolay Zabolotsky, Serguéi Esénin, Anna Ajmátova,Vera Inber, Cherubina de Gabriak, Bella Ajmadúlina, Arseni Tarkovsky, Boris Pasternak, Osip Mandelstam, Ariadna Efron.

«No es lo mismo ser poeta en Rusia que en Francia o en Estados Unidos. En Rusia a los poetas se los toma en serio»— escribe la ensayista Natalia Pikouch. Y añade: «... la tradición iniciada en el siglo XVIII por Catalina II al condenar al poeta Radishev por su obra El viaje de Petersburgo a Moscú, no se ha interrumpido sino en muy pocas y breves ocasiones. Por sus obras fueron exiliados Pushkin y Lérmontov, enviados a trabajos forzados Shevshenko y Zabolotsky, fusilados Mandesltam y Gumilov, hostigados Ajmátova y Pasternak y enviados al GULAG Shalamov y Visotski».
Debemos añadir a esta trágica lista los suicidios de Tsvetáieva, Esénin y Maiakovski o el exilio de Joseph Brodsky.

En la poesía siempre es la guerra— dijo Osip Mandelstam. Un epigrama sobre Stalin le costará la vida.


Época. Contexto.

Para comprender la gloria y el drama de los poetas rusos del Siglo de Plata es preciso tener un panorama de la situación histórica. Escribe la ensayista y traductora Irina Bogdaschevski:
«Uno de los rasgos más importantes es lo que en aquellos años llamaban «el estremecimiento» o la «vibración» y que realmente era la espera de unos sucesos enormes y decisivos, de una catástrofe que parecía avecinarse y que al mismo tiempo podía transformarse en la felicidad suprema y ¿quién sabe? en una transformación total de la vida...
...Si alguien les hubiera dicho a Blok o Beli que se trataba solamente de la Revolución y que es solamente ella lo que ellos presienten, lo habrían negado. La Revolución social se acercaba, ellos lo sabían, pero no era lo más importante que les podía suceder. Necesitaban algo así como la segunda llegada de Cristo o el fin del mundo para justificar sus ideas escatológicas. Ahora, cuando ya ha pasado más de medio siglo, nos damos cuenta de que esos presentimientos de una revolución total, que sobrepasa los cambios puramente políticos, era el signo que marcaba toda la cultura rusa del Siglo de Plata».

Anota el gran poeta Cesar Vallejo, comprometido con la Revolución de octubre y que no se llevó una buena impresión de su encuentro con Maiakovski:

Tal ha sido el destino de esa generación. Ella ha sufrido en plena aorta las consecuencias psíquicas de la revolución. La generación de Maiakovski, Esénin y Sobol, situada entre la pre—revolucionaria y post— revolucionaria se ha visto literalmente crucificada entre las dos caras del gran acontecimiento.

Para comprender la riqueza del momento que abordamos, tomamos estas precisas palabras de Jesús García Gabaldón:

Desde 1910, año de la crisis simbolista, hasta 1930, año del suicidio de Maiakovski, la cultura rusa se puso, por primera vez en su historia, a la vanguardia de las culturas europeas: Stravinski, Prokofiev, Rajmáninov, Scriabin, Stanislavski, Meyerhold, Kandinski, Chagall, Malévich, Larionov, Goncharova, Tatlin, Diaguílev, Nijinski, Eisenstein...

Los nombres asombran.

En verdad cuesta entender por qué tantos poetas y artistas actuales se rindieron ante el talento de los norteamericanos. Todas las grandes generaciones de poetas argentinos abrevaron en Europa. El mismo Mandelstam se especializó en Alighieri y Petrarca antes que Pound.

No es casual que Paul Celan permaneciera fiel a este legado.
Alain Badiou, en su brillante ensayo El siglo (nombre tomado de un poema de Mandelstam), expone como la poesía de Celan concluye la era de los poetas en los tiempos de indigencia iniciada por Hölderlin.





















Alexandr Blok (1880-1921). El simbolismo.

Efímera es la sombra de los tempranos días otoñales, / Qué ganas tengo de dominar su soledad anticipada, / Y esta hoja amarilla caída sobre la calzada, / Y este límpido día de sombras derramadas- // Porque las sombras diurnas son excesos de belleza, / Porque son esos días de tranquila emoción / Que traen, que regalan a la última inspiración / Del anhelante ensueño el exceso.
— Alexandr Blok—

Todos los artistas rusos… descendieron hasta las sombras, pero tuvieron las fuerzas para trascender y disolver esa oscuridad: ellos creían en la luz. Ellos conocías la luz. Ellos sabían que tarde o temprano llegaría la renovación porque la vida es hermosa.
—Alexandr Blok—

Escribe Marc Slonim: «El movimiento simbolista ruso alcanzó su cumbre y su final en la persona de Alexandr Blok». Los conflictos que desgarraron a Blok pueden ser intuidos en su poema Los doce «al final del cual Jesucristo aparece como jefe de los guardias rojos que van saqueando y asesinando a través de la ventisca».

Le dedicarán sendos poemas Ajmátova, Sologub y Tsvetáieva.

Homenajes a Blok

Por Anna Ajmátova:
Llegué a visitar al poeta / exactamente al mediodía, un domingo. / En el cuarto espacioso reinaba el silencio. / Afuera en la calle, hacía frío. //
Es mejor ser cuidadosa / Y no mirar nunca sus ojos; / sus ojos son tan extraños / que jamás se pueden olvidar.

Por Marina Tsvetáieva:
La que se perdió en la noche, ¡camino de los abusos! / ¡Y como no dejó de amarte, oh, Rusia!//... Y también nos habló en seguida / de los tiempos que nos esperarían, como Dios nos engañaría, / y como al llamar el sol— el sol no se levantaría.../ ¡Así se presenta en torno a toda la plaza y nos convoca!— el sagrado corazón de Alexandr Blok.

Una opinión de León Trotski:
Llevó el caos dentro de sí durante toda su vida, su dificultad de conciliar lo objetivo con lo subjetivo, así fue un decadente en el sentido histórico amplio del término, en el del choque del individualismo del XIX y el de la burguesía del XX.
León Trotski, Literatura y revolución.















Fedor Sologub (1863-1927). El simbolismo y el yo.

Callo dichoso / Ante la vastedad campestre / Y en una mirada estelar / Abarco todo el mundo / No hay sensaciones bajas o erróneas / Todo lo que está en mí es verdadero / La neblina me cubre / Mientras me entrego a mis sueños / Y bajo este espejismo mágico / Me extravío por los campos...

Sologub fue un devoto traductor de Paul Verlaine y un atento lector de Nietzsche. Escribe Irina Bogdaschevski: «Los simbolistas se movían en el denso ambiente de exaltación del propio yo y del instante. La medida de todas las cosas no es el yo sino el instante...
El poeta simbolista, separado de la realidad, no ve otra cosa en la vida que no fuera su sueño (Konstantin Balmont, 1902). El simbolista Fedor Sologub utiliza la forma del solipsismo más radical: «Yo soy el todo... Todo lo que existe soy yo. Yo he creado todos los mundos».
Hacia 1910 el simbolismo ha perdido su mayor fuerza. Aparecieron los escritos que exigían la hermosa claridad, la necesidad de cultivar la precisión, ser concisos y económicos en el lenguaje. El terreno para la irrupción del acmeísmo estaba listo.

Citamos estos versos — homenaje que Anna Ajmátova le dedica a Sologub:

Tu flauta sonaba sobre el mundo silencioso / Y la voz de la muerte le hacía coro / Mientras yo, apática, me consumía / Y con tu dulce crueldad me embriagaba.





















Andrei Beli (1880—1934)

Temía descubrir de pronto el misterio / Detrás del límite del ser... / Al pozo del espanto eché la mirada / y me sumergí en él. / Se abrió la puerta... salió de allí la oscuridad / Y apagó la vela / Y nada más... Están conmigo sólo las tinieblas / Y nada más... / Miraré con tristeza, pero sin vacilaciones, y sin espanto a las sombras...

Poeta y novelista, autor de Paloma de plata y Petersburgo.
«Nosotros somos los decadentes, porque nos hemos separado de la civilización muerta... creemos en la transfiguración del mundo por medio del símbolo».
«...me libero de este pesimismo a ultranza por medio del simbolismo, que es para mí el camino desde el pesimismo hacia la realidad interior, para su crecimiento y su sublimación.»























Vladimir Soloviov (1853—1900)

En el día blanco y frío, en la ruta desierta / Camino, como siempre por el país desconocido. / Se disipó la niebla y el ojo ve claramente / Qué difícil es la senda serrana y qué lejana, / Y qué alejado está todo con lo que soñaba mi mente.

Filósofo ruso, teólogo, poeta, periodista, crítico literario. A mediados de 1870, las primeras poesías acompañaron el desarrollo del pensamiento filosófico del autor, sus versos abrieron nuevas perspectivas poéticas y han servido de estímulo para las obras de A. Blok, V. Ivanov, J. Baltrusaitis y de otros simbolistas. Además de las obras poéticas, los trabajos filosóficos y los artículos sobre la obra de Dostoievski, A. Pushkin, M. Lérmontov, A. Feta, A. Tolstoi entre otros, también tradujo a Platón, Virgilio y Petrarca.

















El acmeísmo

«En las postrimerías de una época histórica, los conceptos abstractos huelen siempre a pescado podrido. Vale más el silbar rabioso y alegre de buenos versos rusos».
Osip Mandelstam



Nikolai Gumiliov (1886-1934), fundó un taller de los poetas para distinguir al simbolista iluminado del artesano acmeista. Marido de la célebre poeta Anna Ajmátova y fundador del acmeísmo será detenido y fusilado por actividades contrarevolucionarias en 1921, a los 35 años de edad.
El acmeísmo —del griego ACME: — cúspide, cumbre, fue creado en contraposición al misticismo romántico del simbolismo, toma el gusto por la mitología occidental, lo gótico, la existencia de la cosa antes que la cosa misma y, como tantas vanguardias se propuso despojar el verso. Los resultados fueron tal vez aún más inmensos de lo que ellos esperaban y produjeron por lo menos tres obras maestras que son imprescindibles para entender el siglo XX: Réquiem de Anna Ajmátova y Tristia y Cuadernos de Voronesh de Osip Mandelstam, lo que Gabaldón llama una inversión estética del realismo socialista, a un nuevo realismo.

El acmeísmo. La cima.

Algunas obras del acmeísmo, el Réquiem de Anna Ajmátova y Tristia y sobre todo, los Cuadernos de Voronesh de Mandelstam, han trascendido la noble vanguardia para convertirse en documentos que nos siguen interrogando, tanto como los cuadernos de Marina Tsvetáieva (quien pese a no pertenecer al movimiento era amiga de Ajmátova y Mandelstam).
Historia, poesía y política se cruzan violentamente y los poemas se vuelven testimonio de una época, de uno y todos los totalitarismos. Réquiem de Ajmátova narra las circunstancias del encarcelamiento de su hijo, y su vigilia «durante siete meses en las cárceles de Leningrado».

No, no bajo un cielo extranjero / ni bajo el amparo de extranjeras alas — / estuve con mi pueblo / donde mi pueblo, por desgracia, estaba.

No, no soy yo, es otra la que sufre. / Yo no podría. Que ensombren /
lo ocurrido negros velos / y retiren los faroles... / Noche.

Los Cuadernos de Voronesh son escritos en medio de la deportación previa a la muerte de Osip Mandelstam.

Y para la gente, para sus corazones vivos, / vagando en laberintos y en encrucijadas, / reproducirás sus goces y lo que las tortura /en la marea alta y baja.

Petersbugo, todavía no quiero morir / Tú tienes mis números telefónicos.//
Petersburgo, yo aún tengo las direcciones / En las que podré hallar las voces de los muertos.// Y toda la noche, sin descanso, espero la visita anhelada / moviendo los grilletes de las puertas.

Anna Ajmátova describirá el entrañable vínculo que la unió con Boris Pasternak, Mandelstam y Ajmátova en su poema Nosotros Cuatro:


Todos estamos de visita en la vida, / vivir- es sólo acostumbrarse... //
una rama de saúco fresca y sombría... / Esto es una carta de Marina.


Cherubina de Gabriak (seudónimo de Elizaveta Dmitrieva) (1887-1928).

Poeta y traductora. Estudió en el Instituto Imperial, se especializó en: historia medieval, literatura francesa medieval y literatura española, también estudió en la Sorbona, donde conoció a Nikolai Gumiliov. A partir de 1911 comenzó a interesarse por la Antroposofía. En 1921 fue expulsada de Petrogrado. En 1926 comenzó la represión en contra de la antroposofía de Rusia. La casa de Cherubina fue registrada y ella luego deportada a Tashkent.

Mira en el espejo, / mira y no te alejes. / Allá no están tus rasgos, /
allá, en el espejo, viva, / está tu otra.





















Un poema como sentencia de muerte.
Una conversación telefónica entre Pasternak y Stalin.

Consciente del peligro que representaba para su vida, Mandelstam recitaba este epigrama de memoria. La memoria justamente, constituye un aparte para la relación entre la poesía y el pueblo ruso:

Epigrama contra Stalin

Vivimos sin sentir el país a nuestros pies,
nuestras palabras no se escuchan a diez pasos.
La más breve de las pláticas
gravita, quejosa, al montañés del Kremlin.
Sus dedos gruesos como gusanos, grasientos,
y sus palabras como pesados martillos, certeras.
Sus bigotes de cucaracha parecen reír
y relumbran las cañas de sus botas.

Entre una chusma de caciques de cuello extrafino
él juega con los favores de estas cuasi personas.
Uno silba, otro maúlla, aquel gime, el otro llora;
sólo él campea tonante y los tutea.
Como herraduras forja un decreto tras otro:
A uno al bajo vientre, al otro en la frente, al tercero en la ceja,
[al cuarto en el ojo.
Toda ejecución es para él un festejo
que alegra su amplio pecho de oseta.

Noviembre de 1933

Escribe José Manuel Prieto: Descrito por un crítico como las dieciséis líneas de una sentencia de muerte, es quizá el más importante poema político del siglo XX, escrito por uno de sus más grandes poetas y contra el que fue, bien podría afirmarse, el más cruel de sus tiranos.

Anna Ajmátova recuerda esta célebre anécdota: Stalin había dado la orden de que Mandelstam no corriera peligro. Le preguntó a Pasternak por qué no había intercedido. «Si mi amigo poeta cayera en desgracia, haría todo lo posible para salvarle» dijo. Pasternak le respondió que si él no hubiera intercedido, Stalin no conocería ese caso. —« ¿Por qué no se dirigió a mí o a las organizaciones de escritores?» — «Las organizaciones de escritores no tratan esos asuntos desde el año 1927" — «Pero, ¿acaso es su amigo?» Pasternak se quedó callado y Stalin, tras una breve pausa, continuó la pregunta: « ¿Es acaso un maestro, un maestro?» Pasternak respondió: «Eso no importa». Boris Leonídovich Pasternak pensó que Stalin le estaba poniendo a prueba para saber si conocía o no el poema y por eso se mostró inseguro. «¿Por qué siempre hablamos de Mandelstam? Hace tiempo que quería hablar con usted» — « ¿De qué?» —preguntó Stalin. «De la vida y la muerte». Stalin colgó.
Como anota el ensayista José Manuel Prieto, Stalin sabía perfectamente que la opinión que de él tendrían las generaciones futuras dependería en alto grado de lo que sobre él escribieran los poetas.

Retomamos la ironía de Mandelstam:


No hay que quejarse. Este es el único país que respeta la poesía: matan por ella. En ningún otro lugar ocurre eso.



















Serguei Esénin y los imaginistas.
Vladimir Maiakovski y los futuristas.

Yo pienso: / es tan hermosa / la tierra / y en ella / el hombre...
...En Rusia hay muchos / senderos./ Todo lo que no es sendero – / Ataúd./ Todo lo que no es verstá – / Cruz...
S. Esénin


A comienzos de 1919 los imaginistas publican su manifiesto:
Nosotros, los verdaderos trabajadores del arte, que pulimos la imagen, quitamos mejor el polvo de las formas que el limpiabotas el polvo de las botas en la calle, declaramos que la única ley del arte, su único e incomparable método consiste en descubrir la vida a través de la imagen y del ritmo icónico. Oh, en nuestras obras oiréis el verso libre de las imágenes.
Existe la imagen y sólo la imagen.
Los imaginistas no tardaron en tener una librería, una editorial y un domicilio propio: El establo de Pegaso. El escritor ruso Iliá Ehrenburg, afirmó que Esénin sólo se sumó a los imaginistas para poder pelearse con los futuristas, entre quienes tronaba la inconfundible voz de Vladimir Maiakovski.

Escribe Carola Stern:  Esénin es particularmente popular. La gente ama la falta de artificio en sus versos, el vínculo con la tierra, lo auténticamente ruso. Cuando recita, aparece ante los ojos el paisaje ancho y bañado por el sol, intocado por rebeliones campesinas y hambrunas. Sus admiradores lo denominan el último poeta de la aldea, un poeta que canta a los bosques de abedules y el silencio, a la estepa bajo el sol de mediodía, a los cielos sombríos de otoño y el urogallo.

Acercamos este poema de Esénin, no casualmente, en la versión que elegimos, hecha por el poeta chileno Jorge Teillier:

Soy el último poeta de la aldea,
mis cantos son humildes como un puente de madera
Asisto a la misa final entre abedules
que inciensan el aire con sus hojas.

Se extinguirá la dorada llama
de este cirio de cera humana
y el remoto reloj de la Luna
gruñirá mi postrer campanada.

Pronto saldrá el huésped de hierro
al sendero del campo azul,
sus negras manos recogerán
la avena derramada por la aurora.

¡Muertas manos, palmas extrañas,
no vivirán entre vosotras mis canciones!
Solo los corceles de las espigas
llorarán por los viejos amos.

El viento acallará sus relinchos
mientras baila la danza del adiós...
Y el remoto reloj de la Luna
gruñirá mi postrer campanada.


Esénin se casa en 1922 con la célebre bailarina norteamericana Isadora Duncan, con quien mantendrá una relación tormentosa. Acosado por alucinaciones y manías persecutorias, llega solo por la noche en el tren de Leningrado a Moscú. Se hospeda en el hotel Anglaterre. Se rasguña el brazo con un cuchillo y escribe sus últimos versos con sangre:

Hasta pronto, amigo mío, hasta pronto.
te llevo querido en el corazón.
Esta separación predestinada
promete un encuentro en otro lugar.

Hasta pronto amigo, no sientas lástima,
sin dar la mano me voy, sin palabras.
En la vida morir no es nada nuevo
ni es nada nuevo vivir, por supuesto.

(1925)

Al otro día lo encuentran ahorcado en su habitación.

Para su supuesto antagonista, el poeta futurista Vladimir Maiakovski, en palabras de Irina Bogdaschevski «el mundo intimista se viene abajo con el estrépito revolucionario».
Leemos un fragmento del particular homenaje de Maiakovski a Esénin, Usted se fue: Acaso / si el hotel Angleterre / tuviese tinta, / cortarse / las venas / no tendría él porqué hacerlo /... ¿Para qué / aumentar / la cantidad de suicidios? / ¡Es mejor / de la tinta / aumentar la producción!

Maiakovski se suicidará cinco años más tarde, de un disparo en el corazón.

Recuerdo de Maxim Gorky de su encuentro con Esénin (1922):
«Esénin no es una persona, sino un órgano creado por la naturaleza exclusivamente para la poesía, para describir la inconmensurable melancolía de los prados y los bosques, el amor hacia todo lo vivo y la piedad que merece toda la humanidad»

Anota el poeta peruano César Vallejo: Imaginismo o fantasismo, preciosidad mórbida. Juegos de palabras, sequedad de expresión, aliteraciones, sueños deformadores, rebusca de imágenes. Doscientas imágenes consagradas a la luna por Esenin.


Futurismo, LEF.

LEF (ЛЕФ) (Frente de Izquierda de las artes) fue un grupo literario encabezado por V. Maiakovski que surgió en 1922 en Moscú y existió hasta 1929. Los miembros del grupo eran escritores y teóricos del arte: N. Aseev, S.Tretiakov, V. Kamensky, B.Pasternak (quien abandona LEF en 1927), A. Kruchenyh, P. Neznakmov, O. Brik, B. Arvatov, N. Chuzhak, S. Kirsanov, V. Pertsov, y los pintores y artistas constructivistas: A. Rodchenko, V. Stepanova, A. Lavinsky, entre otros.





















Los teóricos del LEF afirmaban que el futurismo no era una simple escuela artística, sino un movimiento público. Las exigencias de la Revolución no era cambiar un sistema literario por otro, sino la lucha pública de los futuristas. «El golpe por gusto estético fue sólo el detalle del golpe general que se dibujaba sobre la vida cotidiana … la Propaganda de la nueva persona, de lo esencial, es el único contenido de las obras de los futuristas» (Tretiakov).

Después del octubre de 1917, los futuristas revisaron su «material y su inventario», abandonaron sus «camisas amarillas» y declararon «ahora con la alegría disolveremos nuestro pequeño «nosotros» en el enorme «nosotros» del comunismo».

La revolución se traga a sus padres, señaló Isaiah Berlin.



















Velemir Jlébnikov (1885—1922)

Escritor, poeta y líder del movimiento cubofuturista. Nació en el lugar de asentamientos invernales del pueblo nómada de los calmucos. En 1908 Jlébnikov se traslada a San Petersburgo donde conoce a F. Sologub, S. Gorodetski, Alekséi Tolstoi, M. Kuzmin y a Nikolái Gumiliov. Consideraba que el mundo debía ser comprendido como unidad poética; cada línea es un elemento del mundo. Su idea era crear una nueva lengua poética. Creía en la posibilidad de reorganización científica del mundo, en la omnipotencia de la razón humana, que ha liberado la Revolución.

Ante el desnudo de la libertad, / a nuestro corazón le nacen alas; / y caminando al paso junto a ella, / nos miran las estrellas como hermanas. /
Que nuestra mano recia romperá / de quién se oponga las hirientes armas, / hasta lograr la libertad del pueblo / doquiera que posemos la mirada.


























Constructivismo. Suprematismo.

«La guerra civil del arte nuevo perdura desde la antigüedad hasta nuestros días».
«Lo cierto es que los augures de la línea ferroviaria de Kazán no se imaginaban nuestro siglo de cemento armado las bellísimas locomotoras de músculos de hierro, con doce ruedas, las luces vivas de los semáforos, el ulular de la velocidad».
—Kazimir Malevich—


Por sus principios, por su plataforma teorética, por la amplia mirada creadora de sus integrantes, el constructivismo podría considerarse una corriente literaria independiente.
En la poesía, el constructivismo se ha manifestado en la racionalidad de «la construcción del material» en vez de la búsqueda intuitiva de un estilo. Se declararon como grupo literario independiente en Moscú, primavera de 1922. Sus primeros integrantes, poetas, fueron: A. Chicherin, I. Selvinsky y el crítico K. Zelinsky (el teórico del grupo).

Al principio, el programa tenía una estricta tendencia formal: en el plano principal se encontraba la comprensión de la obra literaria como una «construcción». Se destacaba el papel del progreso tecnológico y de los intelectuales técnicos.

«El Constructivismo como la escuela creadora que afirma la universalidad de la técnica poética; si las escuelas modernas, separadamente, gritan: el sonido, el ritmo, la imagen, etc., nosotros, destacamos y hablamos: el sonido y el ritmo, y la imagen, y cada nueva recepción posible, donde haya una necesidad válida a la instalación de la construcción. El constructivismo es la maestría superior, el conocimiento profundo, completo de todas las posibilidades del material».

En las Declaraciones (o principios) de ЛЦК se subrayaba que «el constructivismo es: los pensamientos, ordenados dentro del sistema, y las orientaciones de las ideas públicas, que reflejan deliberadamente el empuje, de la organización, de la clase obrera», y también remarcaba la necesidad de la participación de los constructivistas en el arte para la construcción de la cultura socialista.

ЛЦК declaró: Él futurismo ya hizo su trabajo: fue el enterrador de la decadencia burguesa en los años prerrevolucionarios.


Vera Inber (1890 – 1972)

Es cara la felicidad que llega fácil, / felicidad - nieve silenciosa. //
La felicidad que apenas / arroja su tenue luz estelar; / Esa felicidad simple, es más difícil / que la felicidad que no existe.

Poeta, traductora y periodista rusa oriunda de Odessa. Su madre fue la prima de León Trotski. Estudió Historia y Filología de la Universidad de Odessa. En 1914 se publica su primer libro de poesía El vino triste. En 1946 escribe Diario de Leningrado, donde narra la invasión nazi a la ciudad, y en la que casi muere de hambre.





















Suprematismo. Kazimir Malevich. (1878—1935)

Escribe Alain Badiou sobre la célebre obra de Malevich:
«...Es preciso evitar interpretar el Cuadrado blanco sobre fondo blanco como un símbolo de la destrucción de la pintura: se trata más bien de una asunción sustractiva. Es un gesto muy próximo al de Mallarmé en poesía: la puesta en escena de la diferencia mínima, pero absoluta, la diferencia entre el lugar y lo que tiene lugar en él, la diferencia entre lugar y tener lugar... El Cuadrado blanco sobre fondo blanco opone la diferencia mínima a la destrucción máxima...»

Justo antes de pintar su célebre obra, Malevich escribió el poema que transcribimos a continuación.

Trata de no repetirte nunca, ni en el icono ni en el cuadro ni en la palabra,
si algo en su acto te recuerda un acto antiguo,
me dice entonces la voz del nuevo nacimiento:
borra, cállate, apaga el fuego si es fuego,
para que los faldones de tus pensamientos sean más ligeros,
y no se enmohezcan,
para escuchar el hálito de un día nuevo en el desierto.
Lávate el oído, borra los días antiguos, solo así
serás más sensible y más blanco,
pues mancha oscura ellos yacen sobre tus hábitos
en la sabiduría y en el soplo de la ola
se dibujará para ti lo nuevo.
Tu pensamiento encontrará los contornos, imprimirá el sello de tu rumbo.






















Boris Pasternak

Cuenta una anécdota que cuando Boris Pasternak, silenciado, exiliado en su propia tierra, ya anciano, fue a dar un recital, se le cayeron las hojas de las manos y el público comenzó a recitar sus poemas de memoria.

Pasternak integró «Centrífuga» (1914 - 1922), la más duradera asociación futurista. Una de las ramas del movimiento es el grupo «Liren» ("Лирень"). La composición de "Centrífuga" y de "Liren": S. Bobrov, N. Aseev, B. Pasternak, I. Aksenov, G. Petnikov, Bozhidar, entre otros.

Hay que vivir sin imposturas / vivir de modo que con el tiempo / nos lleguemos a ganar el amor del espacio / y oigamos la voz del futuro //
Debemos sumirnos en el anónimo / y ocultar en él nuestros pasos / tal como se oculta el paisaje / tras una niebla espesa.





















Marina Tsvetáieva (1892-1941)

«Qué difícil es traducir a Tsvetáieva » —exclamó Paul Celan, quien en su largo poema Y con el libro de Tarusa homenajea a la poeta. Abre ese texto célebre de La rosa de nadie con un epígrafe basado en un verso de la autora: «Todos los poetas son judíos». Celan cita de memoria el Poema del fin de Marina:

«La vida es un lugar donde no se puede vivir / Es el barrio judío. /
¡El ghetto de los elegidos! Baluarte y foso. / ¡No vivir: esperes cle-mencia! / ¡En este mundo cristianísimo / Los poetas - son judíos! »

Tsvetáieva mantuvo una intensa correspondencia con Rainer Maria Rilke, cuya muerte despedirá con la elegía Carta de año nuevo. «Hace mucho pongo la vida y la muerte entre comillas, como chistes notoriamente vacíos... « ¿Cómo se escribe en el lugar nuevo?...»
Tsvetáieva vive entre dos guerras, su segunda hija muere de hambre luego de la Revolución de Octubre y su otra hija enferma de malaria. Luego del suicidio, su destino será una fosa común.
Había escrito en una carta a Pasternak: « ¿Sabes que quiero yo cuando quiero? Quiero oscurecimiento, claridad, transfiguración......Quiero palabras que nunca escucharás, que nunca dirás. Quiero lo inaudito. Quiero lo monstruoso. Lo milagroso».

«Ese justo entre medio —escribe Laura Estrin— fue la tensión entre su cotidianidad y el acto de escribir, punto intermedio que en su escritura marcó con el uso del guion como singular puntuación de toda su obra. Su acercamiento a la complejidad de los tratos reales es el lugar donde el lenguaje se tarda porque le es complejo atrapar lo indecible- múltiple, y entonces, se ofusca formalmente para retratar esa diferencia en guiones, yuxtaposiciones y cortes donde la relación aparece en la sintaxis rota de la lengua, la demora se representa en el ensimismamiento de lo inexplicable dicho».

Tenemos vínculos de sangre con el otro mundo: quien en Rusia- solía estar- en este mundo al otro había visto. ¡Bien ajustado el salto!





















Fragmentos de los diarios de Marina

Moscú, octubre—-noviembre 1917

— ¿Pero qué hace usted acá, cuando llueve, cuando todo sus conocidos son requisados? ¿Lee?
— Sí…
— ¿Y que lee?
— «El Capital» de Marx, mi marido, novelas, no me deja.

*

La oración de Alia (Ariadna Efron, hija mayor de Tsvetáieva) en el tiempo y de los tiempos de la insurrección:

«¡Salva, Dios, y apiádate de: Marina, Serguei, Irina, Luba, Ásia, Andriusha, apiádate de los oficiales y no-oficiales, de los rusos y no-rusos, de los franceses y no-franceses, de los heridos y no-heridos, de los sanos y no-sanos, de todos los conocidos y no-conocidos».

*

Octubre en el vagón del tren (anotaciones de aquellos días)

Dos días y medio sin probar un mordisco, ni un sorbo de agua. (La garganta está apretada). Los soldados traen los periódicos — sobre el papel rosado. Kremlin y todos los monumentos explotaron, el regimiento 56 también. Explotaron los edificios con los cadetes y los oficiales adentro porque no quisieron rendirse. 16 000 muertos. En la siguiente estación — ya 25 000. Callo. Fumo. Los satélites, uno detrás de otro, suben a los trenes que regresan. Sueño (2 de noviembre de 1917, noche). Nos estamos salvando. Del sótano una persona con un rifle. Soy apuntada por la mano vacía. —Baja. — El día está soleado. Subimos no sé qué ruinas. Serguei me habla sobre Vladivostok. Vamos con la tripulación por las ruinas. La persona con el ácido sulfúrico.


Carta en el cuaderno

Si Usted está vivo, si fue predestinado verme una vez más con usted— escuche: ayer, llegando a Járkov, leí «la tierra sureña». 9000 muertos. No le puedo contar sobre esta noche, porque no ha terminado. Ahora el día está gris. Me encuentro en el pasillo. ¡Comprenda! Mientras viajo le escribo, ahora, y no sé — pero las palabras que no puedo escribir, me siguen. Llegamos a Oreól. Temo escribirle como realmente quisiera, porque me desharía en lágrimas. Todo esto es un terrible sueño. Trato de dormir. No sé cómo escribirle. Cuando le escribo. ¡Usted— es— cuando le escribo! ¡Y después —oh!— el 56 regimiento de recambio. Kremlin. (¿Recuerda aquellas llaves enormes, con las que cerraba las puertas por la noche?) Y lo más importante, importante, importante — Usted, Usted, Usted con su instinto de autoaniquilación. ¿Acaso podría quedarse en casa? Si todos se quedan. Usted sería el único en irse. Porque Usted es irreprochable. Porque no puede dejar que maten a otros. Porque Usted, el león que entrega su parte de león: la vida — a todos los demás, a las liebres y los zorros. ¡Porque Usted es el sacrificado y le da repugnancia la autoprotección, porque para Usted —yo— no soy importante, eso lo sabía desde el principio!

*

Si Dios hace este milagro — lo deja con vida, iré por Usted como un perro.

*

Las noticias son indefinidas, no sé a qué creerle. Leo sobre el Kremlin, Arbat, «Metropol», la plaza de Voznesensky, sobre las montañas de cadáveres. En el periódico social-revolucionario «la Vida De Kursk» del día de ayer (1—ero) —que ha comenzado el desarme. Yo ahora no me permito tener la voluntad para escribir, pero mil veces imagino como entro a la casa. ¿Será posible entrar en la ciudad?

*

Pronto Oriol. Ahora son casi las 2 de la tarde. En Moscú estaremos a las 2 de la madrugada. ¿Y si entro a la casa — y no hay nadie, ni un alma? ¿Dónde buscarlo? ¿Puede que la casa ya no exista? Todo el tiempo tengo este sentimiento: esto es un terrible sueño. Aún espero que algo suceda, y no está en los periódicos. Espero estar soñando, y que ya me despertaré.

*

La garganta está apretada, casi como con los dedos. Todo el tiempo tira, abro con fuerza la puerta. Serguei.

He escrito su nombre y no puedo escribir más.

*


Si Serguei no sobrevive, ni yo, entonces ellas tampoco. Аlia sin mí no sobrevivirá, no querrá, no puede. Como sin Serguei.


Formalismo. Shklovski.

Durante esos años nace una corriente que cambiaría la concepción de la crítica literaria: el formalismo. Dos grupos de críticos jóvenes en Moscú y San Petersburgo, asumen la tarea de una renovación metodológica de la crítica y sus implicancias lingüísticas.
Hacia 1915 se funda el Círculo lingüístico de Moscú.
Hacia 1916, en San Petersburgo, se crea el OPOIAZ (Sociedad para el estudio de las lenguas poéticas). Nina Berbérova recuerda cuando, años más tarde, en Praga «Marina Tsvietáieva se aburre y Jakobson lleva una vida aparte». Escenas del exilio ruso posterior a la Revolución.
Citamos a continuación, fragmentos de un poema de Víctor Shklovski, en los que recuerda a sus amigos de los años 20:

Cada uno tiene sus costumbres. La mía es poner un paisaje al comienzo del libro... Pasó la juventud, pasaron los amigos. Apenas tengo a quien escribir cartas y enseñar mis manuscritos. Han caído mis hojas y no fue el otoño pasado... La gente se va de otra manera: se fueron Tiniánov, Polivánov, Yakubinski, Eijenbaum... Pienso, escribo, corrijo: sólo sé hacer lo que sé. Cuando empecé a escribir esto era de noche. En el cielo, casi tumbada de espaldas, nadaba una luna jovencísima y sobre ella una sombra gris familiar: era el reflejo redondo de la tierra.


Paul Celan y Osip Mandelstam. El legado.

remas por los canales, lagunas y cauces, / a la luz de la palabra

En una carta Paul Celan «bromea» presentándose a sí mismo como un poeta ruso entre infieles alemanes. Celan decía que la poesía de Mandelstam lo había conducido hacia lo Irrefutable y lo Verdadero. Hacia el año en que publicó La rosa de Nadie (1963) Celan había estado haciendo traducciones de Esénin. Envía un ejemplar de estas traducciones a Nelly Sachs diciéndole que esos poemas lo habían acompañado desde su juventud. Aunque Celan escribía en alemán, el ruso era el idioma de Czernowitz durante la ocupación soviética.
El libro La rosa de Nadie lleva una dedicatoria contundente: A Osip Mandelstam. Según John Felstiner, en dos de los poemas de La rosa de Nadie se nombra a Mandelstam; en cinco se alude a él, otro de ellos Tierranegra debe su título a un poema del autor ruso que Celan tradujo. Las alusiones se multiplican. Piedra, es el nombre del primer libro de Mandelstam. En su poema Siberiano, Celan le dedica estos versos:

...También en mí / se tiene la piedra / de milenarios colores en la garganta, / la piedra del corazón... Allí te vi Mandelstam / Lo perdido no se perdió / el corazón fuerte plaza...


En su poema Todo es distinto, Celan escribe:
un camino / a Rusia sube en tu corazón, / el abedul carelio / ha / esperado. / el nombre Osip viene a tu encuentro, tú le cuentas / lo que ya sabe, él lo toma...

Algo se jugó en la lectura de Celan sobre Mandelstam, produciendo la relación entre ambos poetas (que, claro está, no se conocieron personalmente) uno de los diálogos más importantes de este siglo. Celan, exiliado y herido, dice que traducir a Mandelstam es tan importante como escribir su propia obra. Los asemejaba el origen judío, la temprana muerte de la madre, intentos de suicidio, injustas acusaciones de plagio y sobre todo, las persecuciones políticas. Pero también las complejas operaciones de escritura donde en los poemas de Mandelstam el Oka se transforma en el Leteo y la búsqueda de lo indecible un desafío ético. Exiliado en Francia, escribiendo en Alemán, Celan reconoce su herencia y su deuda con la poesía de Rusia. Aquella antorcha encendida por Hölderlin, simbólicamente transportada por Rilke y Trakl debe llamarse a su final. No por las ideas de Theodor Adorno. Sino porque el lenguaje, todos los lenguajes, fueron heridos o tocados por Awschitz, por el stalinismo, por las dictaduras militares. La épica y la elocuencia se tornan obscenas. Tal vez una nueva poesía hecha desde los restos, desde las marcas, desde las sobras, sea el desafío a pensar y realizar.
En reconocimiento de los que cayeron. Aquí, allá y en todas partes.
Un hecho de lenguaje. Una continuidad simbólica.
Para que este vacío del que somos parte tenga una voz y una memoria.


ANTOLOGÍA POÉTICA (Versiones de Natalia Litvinova)





















Mirra Lojvitskaia (1869–1905)

Reconocida como poeta a la edad de 15 años, su poesía fue calificada de «mística» por sus contemporáneos. Pertenece al movimiento de los «Precursores», denominado también como «nueva tendencia del realismo» junto a poetas como Galina Galina, Vladimir Soloviev, Konstantin Fafanov y Konstantin Sluchevsky.


Cruz

Amo la belleza del sol
y a las musas de las creaciones helénicas
pero me inclino ante la Cruz
porque es el símbolo del sufrimiento.
¿Qué significa la discordia de los tiempos y los lugares?
Todos nos reuniremos en el infinito.
en la negra eternidad.
Se extiende sobre nosotros la desolada Cruz.


КРЕСТ

Люблю я солнца красоту/ И музы эллинской создания./ Но поклоняюсь я Кресту,Кресту – как символу страдания.// Что значит рознь времен и мест? –/ Мы все сольемся в бесконечности;/ Один – во мраке черной вечности –/Простерт над нами скорбный Крест.// *

Entregada al poder de los sueños,
velada por los ensueños,
la vida se desliza como una ola
hacía otras olas.

El camino más largo es solitario.
En este océano inmenso
giro como una flor
llevada por la corriente.

Qué tan cerca está la orilla natal,
no me lo dirán los siglos,
solo me queda nadar
hacía donde se unen los ríos.

Y por qué es solitario
este camino de mar ancho –
no lo responderá la flor
llevada por la corriente.

Власти грез отдана,/ Затуманена снами,/ Жизнь скользит, как волна,/ За другими волнами.// Дальний путь одинок./ В океане широком/ Я кружусь, как цветок,/ Занесенный потоком.// Близко ль берег родной,/ Не узнаю вовеки,/ В край плыву я иной,/ Где сливаются реки.// И зачем одинок/ Путь на море широком –/ Не ответит цветок,/ Занесенный потоком.//





















Nikolay Zabolotsky (1903 – 1958)

Poeta y traductor ruso. Formó parte de una rama del movimiento futurista. Los temas principales de sus primeros poemas fueron la vida de los campesinos y la naturaleza de su tierra natal. En 1938 fue detenido y condenado por luchar contra la propaganda soviética. Luego de esa experiencia escribió La historia de mi encierro, que se publicó en 1981 en EEUU y recién en 1988 en Rusia. Fue liberado en 1944.

Preguntas al mar

Quiero preguntarle al mar
para qué hierve.
Y el manojo de la hierba cuelga para qué,
escondido entre sus olas.

Tanta agua perturba mi espíritu,
prefiero que crezcan los jardines
allí donde aúllan los mares.

O que haya casas aquí,
plantas útiles,
animales cornudos corriendo
para la diversión de los campesinos.

Es mejor extraer mineral
allí donde vemos la planicie del mar.
Hacer trineos, construir torres,
molestar al lobo con la bala,

Preparar los medicamentos,
moler el maíz,
regalarle a la virgen cintas rosadas
como si fuera un experimento.

En el corro saltar,
liberar a la serpiente al anochecer
y anotar las impresiones diurnas
en un cuaderno.

1930


ВОПРОСЫ К МОРЮ

Хочу у моря я спросить,/ Для чего оно кипит?/ Пук травы зачем висит,/ Между/ волн его сокрыт?/ Это множество воды/ Очень дух смущает мой./ Лучше 6/ выросли сады/ Там, где слышен моря вой./ Лучше б тут стояли хаты/ И полезные растенья,/ Звери бегали рогаты/ Для крестьян увеселенья./ Лучше бы руду копатьТам, где моря видим гладь,/ Сани делать, башни строить,/ Волка пулей беспокоить,/ Разводить медикаменты,/ Кукурузу молотить,/ Деве розовые ленты/В виде опыта дарить./ В хороводе бы скакать,/ Змея под вечер пускать/ И дневные впечатленья/ В свою книжечку писать.//





















Bella Ajmadulina (1937 - 2010)

Poeta y traductora. Descendiente de tártaros e italianos, estuvo casada con el poeta E. Evtuchenko. Escribió ensayos sobre Vladimir Nabokov, Anna Ajmátova, Marina Tsvetáieva, Venedikt Yeroféyev, Aleksandr Tvardovski, Pável Antokolski, Vladímir Visotski entre otros. Heredera de Tsvietáieva y Ajmátova, en 1989 recibió el Premio Estatal de Literatura.


Invierno

Este gesto del invierno hacia mí,
frío y aplicado.
Sí, hay algo en el invierno
de la medicina tierna.
De otro modo, cómo de repente,
de la oscuridad y el tormento,
la enfermedad confiada
le dirige sus manos.
Oh amable, sigue con tu brujería,
de nuevo rozará mi frente
el beso santo del anillo helado.
Y es cada vez más fuerte la tentación
de encontrar el engaño con la confianza,
mirarle los ojos a los perros,
abrazar los árboles.
Perdonar como jugando,
y habiendo perdonado
perdonar todavía a alguien.
Confundirse con el día invernal,
con su óvalo vacío,
ser siempre para él
su matiz pequeño.
Reducirse a no existir
para implorar detrás de las paredes
no una sombra mía sino la luz,
por mí tapada.


ЗИМА

О жест зимы ко мне,/ холодный и прилежный./ Да, что-то есть в зиме/ от медицины нежной.// Иначе как же вдруг/ из темноты и муки/ доверчивый недуг/к ней обращает руки?// О милая, колдуй,/ заденет лоб мой снова/ целебный поцелуй/ колечка ледяного.// И всё сильней соблазн/ встречать обман доверьем,/смотреть в глаза собак/ и приникать к деревьям.// Прощать, как бы играть,/с разбега, с поворота,/ и, завершив прощать,/ простить еще кого-то.// Сравняться с зимним днем,/ с его пустым овалом,/ и быть всегда при нем/ его оттенком малым.// Свести себя на нет,/ чтоб вызвать за стеною/ не тень мою, а свет,/не заслоненный мною.// 1961



Vera Inber
 (1890 – 1972)

Poeta, traductora y periodista rusa oriunda de Odessa. Su madre fue la prima de León Trotski. Estudió Historia y Filología en la Universidad de Odessa. En 1914 se publicó su primer libro de poesía El vino triste. En 1946 escribe Diario de Leningrado sobre la invasión nazi a la ciudad.


El alma está cansada de pasión,
de las tempestades solares y nieve,
Es cara la felicidad que llega fácil,
igual a nieve silenciosa.

La felicidad que apenas
arroja su tenue luz estelar;
esa felicidad simple, es más difícil
que la que no existe.


Душе, уставшей от страсти,/ От солнечных бурь и нег,/ Дорого легкое счастье,/Счастье - тишайший снег.// Счастье, которое еле/ Бросает звездный свет;/ Легкое счастье, тяжеле/ Которого нет.//


A todos los seres
que viven bajo las estrellas
les llegará su turno.
Y el tiempo de la nieve derretida
llegará.
Y la nube de mayo
derramará tristezas en la vereda.

Y el rayo lunar teñirá de plata
los bosques.
Y el agua encontrará su olor,
incluso el chapoteo será diferente.
Y yo me iré, como siempre,
en primavera.
Y nos despediremos, mi luz,
mi amor.
Y nos reencontraremos de nuevo,
¿o no?


Всему под звездами готов/ Его черед./ И время таянья снегов/ Придет./И тучи мая на гранит/ Прольет печаль./ И лунный луч осеребрит/ Миндаль.И запах обретет вода/ И плеск иной,/ И я уеду, как всегда,/ Весной./И мы расстанемся, мой свет,/ Моя любовь,/ И встретимся с тобой иль нет/ Вновь?//


Serguéi Esénin (1895 – 1925)

Escucha corazón maldito, corazón de perro.
Para vos, como para un ladrón,
escondo entre las manos esta navaja.
No sé si sea pronto o demasiado tarde
para atravesar mis costillas con este acero frío.
No, no puedo anhelar una lejanía eterna y ya podrida.
Que ahora hablen los necios desgarrados por sus metas;
porque si existe algo en este mundo - está vacío.

1916

Слушай, поганое сердце,/ Сердце собачье мое./ Я на тебя, как на вора,/ Спрятал в руках лезвие.// Рано ли, поздно всажу я/ В ребра холодную сталь./ Нет, не могу я стремиться/ В вечную сгнившую даль.// Пусть поглупее болтают,/Что их загрызла мета;/ Если и есть что на свете-/ Это одна пустота.// 1916




















Arseni Tarkovsky (1907 -1989)

Poeta y traductor. Padre del director de cine Andrei Tarkovsky. Fue corresponsal de guerra, recibió un disparo en una pierna y se la amputaron. Fue amigo cercano de Anna Ajmátova.


Poema escrito después de la muerte de Marina Tsvetáieva


Escucho, no duermo,
me llamás, Marina, me cantás, Marina,
con el ala amenazás, Marina,
como las trompetas de los ángeles que cantan sobre la ciudad,
y junto a tu amargura incurable
te llevarás nuestro pan envenenado al Juicio final,
así como se llevaron las primeras cenizas
de los muros de Jerusalén los desterrados,
cuando los salmos fueron pronunciados por David
y las tiendas extendidas sobre Sión por el enemigo.
Dentro de mis orejas suena tu llamado mortal.
Detrás de la nube negra
tu ala arde con fuego profético
sobre el horizonte salvaje.

Я слышу, я не сплю, зовешь меня, Марина,/ Поешь, Марина, мне, крылом грозишь, Марина,/ Как трубы ангелов над городом поют,/ И только горечью своей неисцелимой/ Наш хлеб отравленный возьмешь на Страшный суд,/ Как брали прах родной у стен Иерусалима/ Изгнанники, когда псалмы слагал Давид/ И враг шатры свои раскинул на Сионе./ А у меня в ушах твой смертный зов стоит,/ За черным облаком твое крыло горит/ Огнем пророческим на диком небосклоне.//

Poema recitado en la película Stalker de Andrei Tarkovsky

Ya pasó el verano
como si nada
y todo es cálido bajo el sol.
Solo que eso no alcanza.

Todo lo que podría sucederme,
como una hoja de cinco puntas,
descendió sobre mis manos.
Solo que eso no alcanza.

No en vano la rabia y el bien
se habían perdido,
todo ardía claramente.
Solo que eso no alcanza.

La vida cubría con su ala,
cuidaba y salvaba.
Tuve suerte, de verdad.
Solo que eso no alcanza.

Las hojas no se quemaron,
no se rompieron las ramas...
El día se lavó como un cristal.
Solo que eso no alcanza.

1983


Вот и лето прошло,/ Словно и не бывало./ На пригреве тепло./ Только этого мало.// Всё, что сбыться могло,/ Мне, как лист пятипалый,/ Прямо в руки легло./
Только этого мало.// Понапрасну ни зло,/ Ни добро не пропало,/ Всё горело светло./ Только этого мало.// Жизнь брала под крыло,/ Берегла и спасала./
Мне и вправду везло./ Только этого мало.// Листьев не обожгло,/ Веток не обломало.../ День промыт, как стекло./ Только этого мало.// 1983.

Anna Ajmátova (1889-1966)


Poeta y representante de la poesía acmeísta. Hija de una familia de origen tártaro. Se casó con el poeta Nikolai Gumiliov. Publicó numerosos ensayos, entre los que se destaca el ensayo sobre Pushkin. Fue censurada durante muchos años y su hijo deportado.

Nuestro oficio sagrado
existe hace mil años.
Con él y sin luz el mundo es claro,
pero aún ningún poeta se atrevió a decir
que no hay sabiduría, tampoco vejez,
y puede que la muerte no exista.

1944


Наше священное ремесло/ Существует тысячи лет./ С ним и без света миру светло,/ Но еще ни один не сказал поэт,/ Что мудрости нет, и старости нет,/ А может, и смерти нет.// 1944





















Osip Mandelstam (1891-1938)


Solominka

1
Cuando no dormís, Solominka, en tu inmenso cuarto
y esperas insomne, que grave y alto,
con tranquila pesadez —que puede ser triste—
sobre tus intuitivos ojos descienda el techo.

Pajita sonora, Solominka seca,
bebiste toda la muerte y te hiciste más tierna,
te quebraste dulce pajita inerte,
no, Salomé, no, sino una brizna de paja.


En las horas del insomnio los objetos cobran peso
parece que son menos - así es el silencio -
Tiritan en el espejo las almohadas, con blancura,
y en el remolino circular se refleja la cama.


No, no es Solominka de solemne satén,
en la inmensa habitación, sobre el negro Nevá.
Doce meses cantan sobre la hora fatal
y en el aire se diluye el hielo pálido azul.


Diciembre deja fluir su hálito
como el pesado Nevá por la habitación.
No, no es Solominka, sino Ligeia, una muerte lenta –
les enseñé palabras sagradas.

2
Les enseñé palabras sagradas:
Lenore, Solominka, Ligeia, Serafita.
En la inmensa habitación, el pesado Nevá
y la sangre azul que brota del granito.



El diciembre brilla sobre el Nevá.
Doce meses cantan sobre la hora fatal.
No, no es Solominka de solemne satén
quien recibe una lenta y moribunda quietud.


En mi sangre vive la Ligeia de diciembre,
cuyo amor bendito duerme en el sarcófago
y esa Solominka puede ser Salomé,
que muerta de pena no volverá.

1916


Соломинка
1.
Когда, соломинка, не спишь в огромной спальне/ И ждёшь, бессонная, чтоб, важен и высок,/ Спокойной тяжестью — что может быть печальней —/ На веки чуткие спустился потолок,// Соломка звонкая, соломинка сухая,/ Всю смерть ты выпила и сделалась нежней,/ Сломалась милая соломка неживая,/ Не Саломея, нет, соломинка скорей!// В часы бессонницы предметы тяжелее,/ Как будто меньше их — такая тишина!/ Мерцают в зеркале подушки, чуть белея,/ И в круглом омуте кровать отражена.// Нет, не соломинка в торжественном атласе,/В огромной комнате над чёрною Невой,/ Двенадцать месяцев поют о смертном часе,/ Струится в воздухе лёд бледно-голубой.// Декабрь торжественный струит свое дыханье,/ Как будто в комнате тяжелая Нева./ Нет, не соломинка — Лигейя, умиранье, —/ Я научился вам, блаженные слова. //
2.
Я научился вам, блаженные слова:/ Ленор, Соломинка, Лигейя, Серафита./ В огромной комнате тяжелая Нева,/ И голубая кровь струится из гранита.// Декабрь торжественный сияет над Невой./ Двенадцать месяцев поют о смертном часе./ Нет, не соломинка в торжественном атласе/ Вкушает медленный томительный покой.// В моей крови живёт декабрьская Лигейя,/ Чья в саркофаге спит блаженная любовь./ А та, соломинка — быть может, Саломея,/ Убита жалостью и не вернется вновь!// 1916


Boris Pasternak (1890-1960)


Todo lo que hay en mí
quiere alcanzar la supremacía.
El trabajo, la búsqueda de un camino,
los disturbios amorosos,
los días pasados,
las causas, las razones, las raíces,
incluso el corazón,
todo el tiempo agarrando el hilo
de los destinos, de los acontecimientos,
vivir, pensar, sentir, querer,
realizar descubrimientos.
Si tan solo pudiera, aunque sea en parte,
escribiría ocho líneas
sobre las propiedades de la pasión.
Y sobre lo que no sabe de leyes: los pecados,
las huidas, la persecución,
las casualidades repentinas, los codos, las palmas.
Les sacarías su mandato y su comienzo,
y repetiría sus nombres, sus iniciales.
Prepararía versos como un jardín,
con todo el temblor de mis venas.
Florecerían los tilos allí, erguidos
y mirándose la nuca.
Le daría a los poemas el aliento de las rosas
y de la menta, prados, flores,
la siega del heno,
tormentas, truenos.
Así como Chopin plasmó en otros tiempos
el milagro vivo
de las granjas, los parques, los bosques, las tumbas,
en sus creaciones,
alcanzando la celebración, el juego y la tortura,
la cuerda tendida del arco tenso.

Во всем мне хочется дойти/ До самой сути./ В работе, в поисках пути,/ В сердечной смуте.// До сущности протекших дней,/До их причины,/ До оснований, до корней,/ До сердцевины.// Всё время схватывая нить/ Судеб, событий,/ Жить, думать, чувствовать, любить,/Свершать открытья.// О, если бы я только мог/ Хотя отчасти,/ Я написал бы восемь строк/ О свойствах страсти.// О беззаконьях, о грехах,/Бегах, погонях,/ Нечаянностях впопыхах,/ Локтях, ладонях.// Я вывел бы ее закон,/ Ее начало,/ И повторял ее имен/ Инициалы.// Я б разбивал стихи, как сад./ Всей дрожью жилок/ Цвели бы липы в них подряд,/Гуськом, в затылок.// В стихи б я внес дыханье роз,/ Дыханье мяты,/Луга, осоку, сенокос,/ Грозы раскаты.// Так некогда Шопен вложил/Живое чудо/ Фольварков, парков, рощ, могил/ В свои этюды.//Достигнутого торжества/ Игра и мука -/ Натянутая тетива/ Тугого лука.//


















Ariadna Efron (1912– 1975)

Traductora de prosa y de poesía, pintora, crítica de arte, poeta. Hija de Marina Tsvetáieva y de Sergéi Efron. Realizó traducciones de la poesía inglesa, alemana, francesa, italiana y española. Tradujo a Maiakovski al francés (entre otros poetas soviéticos).Terminó los cursos de arte en el Louvre (París). Regresó a URSS en 1937 y padeció cámaras de tortura, encierro en la cárcel y  reclusión en el campamento morduino.

¿Es verdad o es un sueño,
este río negro,
las órbitas vacías de las ventanas,
las pestañas doradas de los faroles,
las esquinas de las casas lunares?

En la plaza oscura, somnolienta,
los guardias dejan sus huellas,
marchita flamea en el cielo
la bandera olvidada.

Si es un sueño, es profético.
Entonces regresaré a casa.
Ya en la infancia me fue prometida,
es el legado de mi madre
mi — ciudad.

Вправду? иль, может быть, снится,/ Черная эта река?/ Окон пустые глазницы,/ Фонарей золотые ресницы,/ Лунных домов бока?// Площадью темной, сонной,/
Караул печатает шаг,/ Плещется опаленный/ В небе забытый флаг.//
Если ты сон, то вещий./ Т б ак я приду домой./ Смолоду мне обещан/ Матерью мне завещан/ Город — мой.//

*

Te busqué toda la noche
y hoy te busco,
pero de nuevo te vas lejos,
no te alcanza mi llamado, no puedo acercarme.

Todavía no se enfriaron tus huellas,
oigo el sonido de tus pasos,
caminas sin rozar la tierra,
sin turbar el agua,
inalcanzable.

Por el huso de los faroles
se refleja la noche en el río,
no apretaré tu mano
con mi mano ya vacía.

Retengo un fragmento de tu ropa
entre los dedos — un retazo del alba.
Sabes cómo te quiero,
¡Aunque conmigo —mejor que hables!

¿Acaso es ajena la tristeza terrestre?
¿Pero entonces con qué melancolía
regresas por las noches
a la pisoteada Moscú?


Я искала тебя всю ночь,/ И сегодня ищу опять,/ Но опять ты уходишь прочь,/Не дозваться и не догнать.// Не остыли твои следы,/
Звук шагов твоих слышу я,/ Но идешь, не задев земли,/ Но идешь, не смутив воды,/ Ненастигнутая моя.// Веретёнами фонарей/ Отражается ночь в реке,/
Не сожму я твоей руки/ В опустевшей своей руке.// Край одежды твоей ловлю,/
Между пальцев — клочок зари./ Знаешь ты, как тебя люблю,/ Хоть со мною — заговори!// Иль земная чужда печаль?/ Но в какой же тогда тоске/ Возвращаешься по ночам/ К растоптавшей тебя Москве?//


*

Con la primera página de invierno
se abre el día,
página blanca.
Como pintura en las huellas infantiles
yace la sombra profunda,
el esquí se desliza azul por la nieve clara.
Los pájaros no invernan acá.
La taiga calla detrás del poblado,
un rebaño los ciervos apunta sus cuernos al cielo.
Un día sin acontecimientos, sin correos, casi sin preocupaciones.
¡Que pronto llegue el avión de Krasnoiarsk!

1951


Первой страницей зимы/ открывается день/ Белой страницей./ Синькою в детских следах залегает глубокая тень,/ Синяя лыжня по белому снегу стремится./ Птицы у нас не зимуют. Молчит за поселком тайга,/ Стадом оленей уставила в небо рога./ День без событий, без почты, почти без забот./ — Хоть бы скорей красноярский пришел самолет!// 1951


*

El viento de la tarde respira,
cada suspiro — es profundo.
Dormita en el hueco caliente
una paloma de pizarra.

Cerca del vivo — dibujado
dormita el espíritu santo,
el tiempo le hizo rayas
blancas y doradas.

Y se aprieta contra el cielo
el pecho de la cúpula dormida...
Pienso: yo también
quisiera así — ¡dormirme!


Ветер вечерний дышит,/ Каждый вздох — глубок./ Дремлет в нагретой нише/
Грифельный голубок.// Рядом с живым — нарисованный/ Дремлет дух святой,/
Временем исполосованный,/ Белый и золотой.// И прижимается к небу/
Сонного купола грудь.../ Думается: и мне бы/ Также вот — уснуть!//


Cherubina de Gabriak o Elizaveta Dmitrieva (1887-1928)

Mirá en el espejo,
mirá y no te alejes.
Allá no están tus rasgos,
acá, en el espejo, viva,
está tu otra.

... Silencio, no hables...
Mirá, mirá, las partículas del mal y del miedo,
el resplandor de la mentira,
te crearon una imagen de ceniza, y estás viva.
Y así es como vivís, no te muevas y escuchá:
Allá en el espejo, en el fondo — existe un jardín submarino
con flores de perla...
No mires atrás, acá tus días son vacíos,
acá destruirán todo lo que es tuyo.
Viví en el espejo.


Ты в зеркало смотри,/ смотри, не отрываясь,/ там не твои черты,/ там в зеркале живая,/ другая ты.// ...Молчи, не говори.../ Смотри, смотри, частицы зла и страха,/ сверкающая ложь/ твой образ создали из праха,/ и ты живешь.// И ты живешь, не шевелись и слушай:/ там в зеркале, на дне —/ подводный сад, жемчужные цветы...// О, не гляди назад,/ здесь дни твои пусты,/ здесь все твое разрушат,
ты в зеркале живи.//



Bibliografía:

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