TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA
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29.6.13

V. NABOKOV






















 ¿Quién me llevará
por los baches a casa,
junto a los pantanos grises
y campos que fluyen?
¿Quién, mirándome,
indicará con el látigo,
la casa que reverdece
entre los abedules y los serbales?
¿Quién me abrirá la puerta?
¿Quién sollozará en el zaguán?
Y ahora, ahora mismo,
¿hay alguien quien de pronto
presintió que en un país lejano
deambulo bajo la luna
y le canto al pasado?



6.6.13

V. NABOKOV




























ESCARABAJO

En el jardín, donde por las noches la luna
irradia y tiembla entre los rizos de la mimosa,
¿viste, poeta? - entre los pétalos
de una rosa divina - yace un zafiro vivo.

Toqué el fuego curvo y rojeante,
el fuego de la flor, y un escarabajo sagrado,
pesado, liso cayó sobre la palma de mi mano,
parecía una piedra preciosa.

En el jardín, donde el ciprés es un oscuro astrólogo,
en el claro iluminado por la luna,
donde el canto del ruiseñor fluye toda la noche,
¿quién, quién es del agrado de la rosa?

No el sabio ciprés, ni el ruiseñor lisonjero,
sino el dios zafiro, el escarabajo tallado,
con él la rosa es feliz... Poeta, ¿acaso ella
necesita tus versos enamorados?



14.11.11

VLADIMIR NABÓKOV


     




















     CARTAS

     Aquí, todas tu cartas (en sus pliegues ya se derriten
     las huellas del impetuoso lápiz ). Durante el día,
     doblándose, duermen entre flores secas en mi
     cajón perfumado, y a la noche salen.
     Semidiáfanas y débiles, se deslizan, se enredan sobre mí,
     como mariposas: atrapo una con los dedos,
     a través de ella miro la noche azul
     y las estrellas se transparentan.

     1923

17.10.11

VLADÍMIR NABÓKOV
























POEMAS

Al mediodía, caminando
por el jardín abandonado, vi en el aire ciego,
dos mariposas de ojos grandes
que reían a carcajadas
sobre el ombligo aterciopelado
del girasol. Y en la ciudad
vi una casa que tenía aspecto de risa contenida,
pasé al lado dos veces y después me eché a reír;
pero la casa no, ni se movió, solo una  pequeña luz
se encendió por un instante.
Todo esto lo recuerda mi alma,
todo esto es una señal de que en el cielo
Dios ríe como un niño, y mira
como un serafín descalzo se inclina
y le hace cosquillas a nuestro mundo
con su pluma celeste.

1924

2.8.11

V. NABOKOV

















LOS OJOS

Bajo una luna delgada, en un país antiguo y lejano,
así le hablaba el poeta a la princesa que se reía:

La melodía de las chicharras veloces morirá en el follaje de los olivos,
      las luciérnagas se apagarán sobre los jacintos arrugados,
pero el corte dulce de tus alargados ojos
      de raso oscuro, su caricia, y su bajamar
un poco gris azulada cerca de la pupila, y el brillo del parpado inferior,
      y los pliegues suaves en la parte superior, - permanecerán
para siempre en mis versos brillantes,
      y la gente estará feliz con tu mirada alegre y larga,
mientras existan en la tierra las chicharras, los olivos
      y los húmedos jacintos con luciérnagas de diamante.

Así le hablaba el poeta a la princesa que se reía
bajo una luna delgada, en un país antiguo y lejano…




29.7.11

VLADIMIR NABOKOV





¿En que pienso? En las estrellas fugaces...
Mira, allí hay una, silenciosa como el espíritu,
  su trazo de diamante cortó el aire,
    y su camino se apagó...

No me preguntes dónde cayó la estrella.
¡Te ruego, guarda silencio, no respires!
   Siento que se partió en rayos
    en la profundidad de mi alma.