TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA
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5.1.18

Marina Tsvietáieva









Con esa melena dorada,
con esa cintura,
con ese andar —
cómo no seguirlo
por el mundo.
Detrás de esa cintura,
¡detrás de ese silbido!
Voy por la calle —
la gente se aparta.
Como si fuera una ladrona,
como si fuera una difunta.
Ya todos saben a qué santos rezo.
Sí, en las capillas,
sí, en las verdes.
Mía, amigas,
mía es la culpa.
No me tejan una mortaja
de lino azul.
Por no haber dormido sola —
me acuesto para siempre
bajo el manzano salvaje
y sin incienso.

(de "Noche mía, rival mía". Ed. Llantén 2017.
Traducción de Natalia Litvinova)

https://www.facebook.com/editorialllanten

17.10.16

Marina Tsvetáieva - "Yo querría vivir con Usted"

























… Yo querría vivir con Usted,
en una pequeña ciudad
donde es eterno el crepúsculo 
y también las campanadas.
En un modesto hotel rural —
con el sonido apenas audible
de un antiguo reloj — como gotitas del tiempo.
A veces, por las tardes, desde cualquier buhardilla —
la melodía de una flauta
y el flautista junto a la ventana,
los tulipanes grandes en las ventanas
y quizá Usted nunca me amó …

__________

En medio de la habitación — una chimenea de azulejos,
en cada azulejo — un dibujo:
una rosa — un corazón — un barco. —
Y en la única ventana —
nieve, nieve, nieve.

Usted estaría acostado — así como me gusta: 
perezoso, indiferente, descuidado.
De vez en cuando el crujido 
de los fósforos.

El cigarro arde y se apaga,
en su punta tiembla, 
como un poste gris — la ceniza.
A Usted le da pereza sacudirla —
el cigarro entero vuela hacia el fuego.

10 de diciembre 1916





20.3.15

UNA CARTA DE MARINA TSVETÁIEVA A KONSTANTIN RODSTEVICH - 1923













Mi Arlequín, mi Aventurero, mi Noche, mi felicidad, mi pasión. Ahora me acostaré y te acercaré a mí. Para empezar lo haré de este modo: mi cabeza sobre tu hombro, dirás algo, te reirás. Tomo tu mano y la acerco a mis labios — la quitas — no la quitas — tus labios en los míos, el contacto profundo, la penetración — la risa calla, las palabras no existen — más cerca, más profundo, más caliente y más tierno — y ya es insoportable el placer que con tanta hermosura y habilidad prolongas.
Lee y recuerda. Cierra los ojos y recuerda. Tu mano sobre mi pecho, — recuerda. El contacto de tus labios y mi pecho.

Amigo, soy toda tuya.



18.1.14

UNA CARTA Y UN SUEÑO de Marina Tsvetáieva a Natalia Goncharova





"Goncharova ama más al retoño que a la flor, al tallo más que a la flor, a la hoja más que a la flor, el bigote de la parra más que al fruto."
M. Tsvetáieva



Natalia Goncharova


Tsvetáieva, 1928



30 de abril de 1929

Querida Natalia Serguéievna,
ayer la fui a visitar — en sueños. Su taller era arena, en la arena — esparcidos —  los bastidores, las paredes no se veían, o quizá no había paredes.
Caí en la arena, así como estaba, con la boina puesta. Usted se marchaba a Polonia — «13 veces iré a Polonia, después volveré a París». En la arena hallé los asientos de cobre de Cellini. Al lado, una mesa, tomábamos té. Usted estaba rodeada de muchachas desconocidas, muy hermosas, que ayudaban.
¡Hasta pronto! ¿Cuándo nos veremos? Quiero comprobar. La arena era de color rosa.
MT


Carta de Tsvetáieva a Goncharova, 1929





París, 1930. Escalera hacia el Taller de Goncharova

14.12.13

MARINA TSVETÁIEVA
























Cabello gris

Son la ceniza de los tesoros:
las pérdidas, las ofensas.
Son las cenizas, ante las que
se deshace el granito.

Paloma desnuda y luminosa
que vive sin pareja.
Cenizas de Salomón
ante la gran vanidad.

La terrible amenaza
del tiempo sin crepúsculo.
Significa que Dios estaba en mi puerta
mientras ardía la casa.

Señor de los sueños y de los días
que el caos no ahogará,
el espíritu de las tempranas canas
¡se eleva como una llama!

No me traicionaron los años
con un golpe en la nuca.
Estas canas son la victoria
de las fuerzas inmortales.




16.12.12

MARINA TSVETÁIEVA























LA VOLUNTAD SALVAJE

Amo los juegos
en los que todos son arrogantes y malos.
Que los enemigos sean los tigres
¡y las águilas!
Que la voz altiva cante:
«¡acá la perdición y allá la cárcel!»
Que la noche luche conmigo,
¡la noche!
Corro, — las mandíbulas detrás,
río, — con la correa en la mano …
Que el huracán
¡me despedace!
¡Que todos los enemigos — sean héroes!
¡Que el festín acabe en guerra!
Que en el mundo queden sólo dos:
¡yo y el mundo!




9.9.12

MARINA TSVETÁIEVA






























Y como antes ellos sonreían,
embelesados por el humo inconstante.
Y como antes ellos se equivocaban,
sonriéndole a los errores.

Y como antes ellos incansables
se entregaban a la ola inesperada.
Pero de una manera nueva, triste y extraña
por las tardes se quedaban en silencio.




2.9.12

MARINA TSVETÁIEVA




























¡Llegó la hora! Pero para este fuego
estoy vieja.

El amor — ¡es más viejo que yo!

—   ¡Una montaña!
De cincuenta eneros.

—   El amor — es aún más viejo:

Soy vieja como el equiseto, como la serpiente.
Más vieja que el ámbar de Livonia,
que todos los barcos fantasmas,
que los mares, que las piedras …
Pero el dolor que tengo en el pecho
es más viejo que el amor.



23 de enero de 1940



13.1.12

LA PENÚLTIMA NOTA






«Al consejo de Litfond. Pido que me admitan en este trabajo, para lavar los platos en el nuevo comedor de Litfond. M. Tsvetáieva. 26 de agosto de 1941»


Cinco días después de escribir esta petición Tsvetáieva se ahorca.



28.8.11

M. TSVETÁIEVA




























LA VERDAD

             Vitam impendere vero.

El mundo fatigado suspira por confusión,
la tarde rosada vierte olvidos...
No nos separaron las personas sino las sombras,
¡mi niño, mi corazón!

Las paredes se levantan vestidas de niebla,
el sol sin fuerzas dejó caer una lanza...
En el mundo de la noche tengo frío.
¿Dónde estás, mi niño, mi corazón?

No oyes. Se aproximan las paredes,
todo se apaga, todo se une...
No hubo, no habrá reemplazo,
¡mi niño, mi corazón!
.
.
.

23.6.11

Poema de Tsvetáieva a Mandelstam




................... 















a O. Mandelstam

El espejo se rompió en pedazos
de plata, y en el — la mirada.
Cisnes míos, cisnes,
¡hoy regresan a casa!

Desde el cielo nublado cayó una pluma
directamente en mi pecho.
Hoy derramé plata fina
en los sueños.

Grito de plata — la llamada.
¡Y plateado es mi cantar!
¡Pichón! ¡Mi protegido!
¿Te hace bien volar?

Iré sin avisar,
ni a mi madre, ni a los cercanos.
Iré a la iglesia,
rezaré a los santos
por el cisne joven.


1 de marzo 1916

.

1.5.11

SOFÍA PARNOK





















La sombra del molino
gira sobre el viñedo.
La melancolía secreta
hechiza el corazón.
Otra vez se cerró en mí
el círculo oscuro,
¡oh, mi amigo tierno,
implacable amigo!
En el silencio sofocante
el crujido cruel de las chicharras.
Ni vos, ni yo,
tenemos un camino de regreso,
un espíritu lánguido, agobiante,
acecha sobre la tierra...
¡Oh, mi amigo apasionado,
insaciable amigo!


1918

.


Sofía Parnok
1885-1933


Poeta y traductora rusa. Tuvo un romance con la joven poeta Marina Tsvetáieva quien le dedicó el ciclo "Amiga" y el ensayo "Mon frere feminine". Estudió en el Conservatorio de Ginebra, luego se instaló en Moscú donde inició una carrera como periodista, traductora, libretista de ópera y poeta. Tradujo a Charles Baudelaire, Romain Rolland, Marcel Proust, Henri Barbusse.
.
.

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21.9.10

EN INVIERNO, M. Tsvetáieva

























Marina hablaba impetuosamente y en su monólogo había vuelo. Las palabras no llegaban a tiempo con los pensamientos, sin terminar la frase saltaba a la siguiente; se interrumpía, tenía prisa, era realmente como un torbellino, remolino de pensamientos, de sentimientos, fantasías, asociaciones. ¡Podía estar al mismo tiempo en el ayer, en el mañana, en algún cementerio o cerca de Notre Dame... Seguir su curso, el vuelo de sus pensamientos era fascinante y al mismo tiempo increíblemente difícil"


-María Belkina-


EN INVIERNO

De nuevo, detrás de las paredes,
cantan los lamentos de las campanas.
Algunas calles entre nosotros.
¡Algunas palabras!
La ciudad duerme en la bruma,
la hoz plateada aparece,
la nieve cubre con estrellas
tu cuello.
¿Las invocaciones del pasado hieren?
¿Cuanto tiempo duelen las heridas?
Se burla seductora y nueva,
la mirada brillante.
Para el corazón es (¿azul o castaña?)
más importante que las páginas sabias.
La escarcha blanquea
las flechas de las pestañas.
Detrás de las paredes callaron
los lamentos agotados de las campanas.
Algunas calles entre nosotros.
¡Algunas palabras!
La luna purificada se inclina
hacia las almas de los libros y de los poetas,
la nieve cae
sobre tu esponjoso cuello.















Imágen: retrato de Marina T. hecho por su hija Alia Efron
.
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..

15.9.10

MARINA TSVETÁIEVA



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PSIQUE
.
No soy una impostora - vine a mi casa,
y no soy la criada - no necesito pan.
Soy tu pasión, el descanso de tu domingo,
tu séptimo día, tu séptimo cielo.

Allá, en la tierra, me daban monedas
y colgaban en mi cuello piedras de molino.
¡Querido! ¿No me reconocés acaso?
¡Soy tu golondrina – la psique!
.
.
.

11.6.10

"Por las noches..."

Marina Tsvetáieva

























Por las noches
todas las habitaciones son negras
y todas las voces, oscuras.
Por las noches
todas las bellas de la tierra están
igualmente — inocentemente — equivocadas.

Conversan, por las noches,
las bellas y los ladrones.
Delante de la casa pasarás.
Tu casa no es la misma por las noches!
Tu vecino es extrañamente otro.
Detrás de cada espalda hay un cuchillo
y se mueven, con ira impotente,
los enormes árboles negros.

Es estrecha la cama subterránea
por las noches negras, por las noches!
Oh, temo despertarme, susurrar
y en los labios besar...

Recen, niños queridos,
por mí,
en la primera
y en la tercera hora.

17 de diciembre 1916



.

24.5.10

Respuesta al poema que le escribió Arseni Tarkovsky en 1940

.


























"PUSE LA MESA PARA SEIS"
Marina Tsvetáieva


Repito el primer verso
y corrijo la palabra:
"Puse la mesa para seis..."
y del séptimo te olvidaste.

Tristes están los seis,
llueve sobre sus rostros.
¿Como pudiste, en esa mesa
del séptimo - de la séptima olvidarte?

Tus invitados están tristes,
y las vasijas de cristal sin vida.
Tristes ellos, triste vos,
y más la que no fue llamada.

Sin alegría, sin brillo,
Ah! No comen y no beben.
- Cómo pudiste el número olvidar
- Cómo pudiste equivocarte en la cuenta

Cómo te atreviste a no entender
que seis - los dos hermanos y el tercero vos,
con la mujer y con los padres -,
son siete - si yo existo!

Pusiste la mesa para seis,
pero a seis no se reduce el mundo.
Espantar a los vivos es inútil,
quiero ser fantasma con los tuyos.

(Con los míos...)
Miedosa como el ladrón,
sin rozar alma alguna.
Frente a los cubiertos que no fueron puestos
me siento, la séptima, la olvidada.

Volqué el vaso
y todo lo que ansiaba derramarse:
sal de los ojos, sangre de las heridas,
cayendo del mantel al suelo.

Féretro – no hay!
Las separaciones - ya no existen!
La mesa se exorcizó y la casa está despierta.
Como la muerte para un banquete de bodas,
soy la vida que llega para la cena.

Nadie: ni hermano, ni hijo, ni marido,
ni siquiera amigo pero te reprocho,
pusiste la mesa para seis almas,
sin sentarme en el borde.


6 de marzo de 1941


23.5.10

Más de Marina . . .

.
.
























Quizá la mejor victoria sea
sobre el tiempo y la atracción,
pasar sin dejar huellas,
pasar sin dejar sombra
en las paredes.

¿Tal vez renunciando vencer?
¿De los espejos ser borrado?
Así como Lermontov en el Cáucaso
colarse sin alarmar las rocas.

Y quizá la mejor diversión sea
con los dedos de Sebastián Bach
tocar el órgano sin provocar eco?
Desintegrarse sin dejar
cenizas…
Para la urna.

¿Engañando vencer?
¿De toda amplitud darse de alta?
Y así en el tiempo como en el océano
colarse sin inquietar las aguas...



17.5.10

Versión de "Nostalgia de patria" de Marina Tsvetáieva


























¡Nostalgia de la patria!
Engaño hace tiempo
revelado.
Me es indiferente dónde estar
tan absolutamente sola,
sobre qué calle caminar
con la canasta de mercado
hacia una casa que
(¿cuartel u hospital?),
si es mía, ella no lo sabe.
No me importa a quién
le tenga que mostrar
mi gesto de león cautivo,
qué clan humano
me va a desplazar
privándome de los sentidos.
A mí, oso polar sin hielo,
me da igual dónde convivir
y dónde ser humillada.
Ya no seduce el llamado
de mi lengua materna.
¡Me es indiferente en qué lenguaje
no seré comprendida por el hombre!
(Lector, devorador de los periódicos,
el chismoso... A este siglo pertenece él,
pero yo soy anterior a todo siglo).
Como una madera clavada
donde había un bosque,
todo me da lo mismo,
y me es indiferente
lo que ya no existe.
Perdí mi identidad,
los rasgos y las fechas,
soy el alma que nació
en algún lugar.
Mi tierra me he perdido y tanto,
que ni el más astuto podrá hallar
marcas de mi nacimiento.
Todas las casas son ajenas
y los templos para mi están vacíos.
Todo me da lo mismo,
todo me es igual,
si encuentro por el camino un arbusto,
y si es un serbal...
.
.
.

1.4.10

EL COMIENZO DE MARINA

.
.
A los 17 años, el día de su cumpleaños, Marina Tsvietáieva escribe: “la Oración”



¡Cristo y Dios! Ansío el milagro
¡ahora, ahora mismo, al principio del día!
Oh, dejame morir, porque
la vida es como un libro para mí.

Sos sabio y no serás severo al decir
"Resistí, aun no se cumplió el plazo".
¡Me diste demasiado!
¡Ansío en seguida todos los caminos!
................................

Amo la cruz,  la seda y el casco,
mi alma es el instante de las huellas...
Me diste una infancia mejor que en los cuentos
¡Dame la muerte a los diecisiete años!

(1909)


























Un año antes de escribir “la Oración”, Tsvietáeva confesaba en una carta que quería morir joven, pero, por otro lado, "la Oración" era la promesa secreta de vivir y crear. "¡Ansío en seguida - todos los caminos!"

Numerosos poemas del “Álbum vespertino" (su primer libro) están dedicados a la madre muerta:
Se ve que la melancolía, es lo que dejaste como herencia, oh mamá, a tus niñas".

En su joven escritura ya se vislumbraba el presagio de la tormenta:


Es bueno ser hermoso, rápido
y con las hogueras burlarse de la oscuridad,
admirar las chispas enloquecidas,
¡y como las chispas, en el vuelo arder!


1908
(15 años de edad)