PROMESA
De qué nos sirve atarnos
con un voto perecedero,
de esto sólo brotarían mentiras y celos
matando el sentimiento vivo de la felicidad.
Pero quiero prometerte algo con firmeza:
voy a enamorarme de otros,
como antes, sin traicionarte.
Sos único para mí, y yo soy sólo tuya.