TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA
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20.3.17

BORIS PASTERNAK




















MI HERMANA LA VIDA

Mi hermana la vida hoy se rompe a torrentes
contra todos como lluvia primaveral,
pero la gente enjoyada se queja y muerde
con cortesía igual que una víbora en la avena.

Los ancianos dan sus razones,
sin duda las mías son ridículas:
la tormenta tiñe de lila los ojos y el pasto
y el horizonte huele a hierba perfumada.

En mayo leo la ruta de los trenes
señalando con un junco
y es más grandioso que el Libro Sagrado
o el diván ennegrecido por el polvo del temporal.

Y cuando el freno lanza sus ladridos
a los amables campesinos en el viñedo,
desde el asiento miro si llegamos a mi estación
y ocultándose el sol de mí se compadece.

Y por tercera vez la campanilla
se disculpa: lo siento, aquí no es.
Detrás de la cortina la abrasadora noche
y la estepa rueda hacia la estrella.

Parpadeando, titilando, algunos ya descansan,
mi amada también duerme como Morgana,
a la hora en que mi corazón salpica por las plataformas
y desde las puertas del vagón rocía la estepa.


1917

27.8.10

BORIS PASTERNAK




















LA NOCHE


La noche viene sin demorar
y se derrite,
mientras, sobre el mundo adormecido
el piloto se pierde en las nubes.

Él se hundió en la niebla,
desapareció en su corriente,
convirtiéndose en una cruz de la tela,
en una mancha entre la ropa blanca.

Abajo, los bares nocturnos,
las ciudades extranjeras,
los cuarteles, los fogoneros,
las terminales, los trenes.

Sobre la nube, con todo su peso,
se acuesta la sombra del ala.
Los cuerpos celestes
deambulan amontonados.

Y con una terrible, terrible oscilación
hacia los otros universos desconocidos,
no importa cuáles,
girará la Via Lactea.

Los continentes arden
en los espacios ilimitados,
en los sótanos, en las calderas
los fogoneros no duermen.

En París, debajo del techo,
Venus o Marte, observa
qué nueva farsa
pusieron en la cartelera.

Alguien no puede dormir
en la hermosa lejanía,
en el antiguo desván
cubierto por la teja.

Él observa el planeta,
como si el firmamento
apuntara al objeto
de sus preocupaciones nocturnas.

No duermas, no duermas, trabajá,
no interrumpas el trabajo,
no duermas, luchá contra el insomnio,
como la estrella, como el piloto.

No duermas, no duermas pintor,
no te entregues al sueño.
Sos el rehén de la eternidad
en el cautiverio del tiempo.
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14.7.10

BORIS PASTERNAK


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Todo en mi quiere llegar hasta la esencia.
En el trabajo, en la búsqueda del camino,
en los disturbios amorosos,
hasta la esencia de los días que pasaron,
hasta su causa, hasta las razones,
hasta las raíces, hasta el corazón,
todo el tiempo agarrando el hilo
de los destinos, de los acontecimientos,
vivir, pensar, sentir, querer,
realizar descubrimientos.
Si tan solo pudiera,
-aunque sea en parte-
escribiría ocho líneas
sobre las propiedades de la pasión.
Sobre lo que no tiene leyes,
sobre los pecados,
las huidas, la persecución,
las casualidades repentinas,
los codos, las palmas.
Le sacaría su ley,
su comienzo,
y repetiría sus nombres
sus iniciales.
Labraría los versos como un jardín,
con todo el temblor de mis venas.
Florecerían los tilos allí, erguidos
mirándose la nuca.
Le daría a los versos el aliento de las rosas,
el aliento de la menta,
prados, flores, la siega del heno,
tormentas y truenos.
Así como Chopin pudo plasmar en otros tiempos
el milagro vivo de las granjas,
los parques, los bosques, las tumbas,
en sus creaciones,
alcanzando la celebración,
el juego y la tortura —
la cuerda tendida
del arco tenso.

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