TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA
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28.7.13

V. JODASEVICH






















UNA VEZ MÁS

Tarde otoñal. Una vez más lloro.
Y quizá la Tristeza está cerca.
Una vez más la mano pálida
vistió mi corazón con una mortaja blanca.

¡Qué difícil, doloroso y amargo!
Una vez más los días saldrán al encuentro.
Una vez más el alma divisará luces rojas
en la oscuridad infinita.

Y por mucho tiempo se oirá
en la última bruma, el llanto afligido.
Yo espero. Hacia mí, de la oscuridad,
viene el verdugo invisible.






3.5.13

JODASEVICH

















En la ciudad por la noche
el silencio se forma
del ladrido de un perro,
del olor de las hojas mojadas
y del crujido lejano de los trenes de carga.
Es tarde. Mi hija duerme,
con su cabeza sobre el mantel
cerca del samovar frío.
¡Pobre niña! No tiene madre.
Es hora de tomarla en mis brazos
y llevarla a la cama,
pero no me muevo,
ni siquiera fumo,
para no quebrar el silencio,
y también porque
soy poeta.
Esto significa que en realidad
no existen ni el samovar, ni mi hija,
solo tengo una inmensa perplejidad
que se llama: "mundo".
Y el mundo me quita todo el tiempo.