TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

4.9.14

ELENA GURÓ (1877 - 1913)















Como cuerdas del arpa
se tocan los pinos,
donde se derrumbó el cerco,
junto la orilla olvidada
y una mesita luminosa.
El paraíso oculto,
vivificado por alguien.
Al lado de los pinos
el sendero conduce,
poblado de misterio,
hacia un banco amable,
visto por alguien en el sueño.
Que se le acerque
reflexivo, concentrado,
el que sabe amar, no sé a quién,
esperar, no sé qué,
y se duerma, y que su alma vuele
hacia los manantiales claros 
y en las ondas de plata
juegue.


***


Tú mi alegría.
Tú mi montecito a la orilla del lago.
Mi cuerda. Mi tarde. Mi horizonte.
Mi rama limpia en el cielo pálido.
Mi alto-alto horizonte de la tarde.



pintura de Elena Guró



18.8.14

CARTA 2 de Víktor Shklovski a su nieto



























16.08.1970, Repino.

Querido Nikitochka.

Estoy en Repino. No hago nada, pero me mojo bajo la lluvia. El mar de siempre es aburrido y ventoso. Ayer pasó una tormenta (pequeña). Dejó una larga barcaza de hierro en la orilla. Cuatro buques de vapor tiraban de ella atada a los cables, tardaron el día entero en sacarla. Tengo pocos conocidos aquí. El bosque es húmedo pero hermoso. Las primeras dos semanas en el puro cielo azul nadaban las nubes blancas de nariz aguda.

El veinte iremos a Moscú. El libro ya debe estar allí. No sé cómo salió la edición. Me escribían poco. Me invitan a RDA. Allí publican libros. A algún lado iré.

Por las mañanas hago gimnasia. La mano duele solamente por la noche. No duele, mejor dicho, se siente.

Es necesario que vaya y termine de escribir un libro difícil sobre Serguéi Eisenstein.
Escribime a la dirección de Leningrado.

Todo lo que hubo, ya pasó, y aquí fue cubierto no por el pasto* sino por los bosques. Te quiero mucho. Lavá las manos con jabón y escuchá música. Leé sin temor a dispersarte. Los nuevos pensamientos no crecen de los libros, sino del espacio entre los libros.

Dale un beso a todos. Y por separado, a la abuela.

Tu abuelo Víktor Shklovski.


____________


NdT: acá Shklovski juega con la palabra que se refiere al pasto, y a la vez a aquello que fue olvidado para siempre.


16.8.14

Fragmento de una carta de Víktor Shklovski a su nieto




























¡Querido niño!

Hace calor y ventea.

Escribo un libro y pierdo los fragmentos terminados. Me parece que repito o que algo se me escapa. Hace más de cincuenta años que hago esto y pareciera que no lo sé hacer. Aquí (abajo) vive Paustovski. Su hijo Alexis no le escribe cartas a su padre.

Vino Kaverin, alto, entrado en años, cansado y diligente.

Yo estuve enfermo y mis pulmones crujían y silbaban. Ahora parece que todo está bien. Ya estoy cansado de Yalta y quiero volver a Moscú.

Es importante que termine de escribir el libro.

Decile a tu querida madre que el trabajo humano supera la fuerza humana. El problema no son las horas de trabajo sino encontrar en el trabajo su grano simple. Tu bisabuelo decía que a la hora de estudiar es importante no esforzarse.



 30 de septiembre de 1966

5.7.14

ALEKSANDR BLOK: fragmentos de los diarios

























1911

3 de julio, por la mañana

Ayer, en el crepúsculo de la noche, en el puerto bajo la lluvia, una gitana me dejó besar sus largos dedos cubiertos de anillos. El mundo es terrible. Pero junto a vos es extraño y dulce.


3 de diciembre

Mi madre me dio un consejo: que el poema termine con el "hijo" atravesado por bayonetas y elevado sobre la barricada.


1917

28 de mayo

Le escribí una carta a Liuba, una carta muy mala a mi amada. No sé escribirle. Nunca supe amarla. Y sin embargo, amo.



4.7.14

Robert Rozhdéstvensky (1932 - 1994)



En una pequeña tierra 
vivía un hombrecito.
Tenía un trabajo pequeño.
Un maletín muy pequeño.
Y recibía un salario pequeño...
Un día
 — una hermosa mañana—
tocaron su puerta.
Parece
que se trataba
de una pequeña guerra...
Le dieron una pequeña ametralladora.
Le entregaron unas pequeñas botas.
un pequeño casco,
y, acorde a su tamaño,
un pequeño
capote.

Cuando cayó,
              mal, de una manera fea,
con la boca torcida por el grito de ataque,
             el mármol de toda la tierra
no fue suficiente
para hacer una figura a su medida.

1969






19.5.14

NIKOLAY ZABOLOTSKY (1903 - 1958)
























El semblante del caballo

Los animales no duermen. Erguidos en la oscuridad nocturna
como una pared de piedra ante el mundo.

La cabeza inclinada de la vaca
hurga en el pajar con sus cuernos lisos,
aprieta su frente pedregosa,
sus seculares pómulos se separan
y sus ojos tartamudos
giran con dificultad.

El semblante del caballo es más hermoso e inteligente.
Él escucha lo que dicen las piedras y las hojas.
¡Atento! Conoce el grito de las bestias
y el gorjeo del ruiseñor en el vetusto bosque.

Y conociéndolo todo, ¿a quién le confiará
sus maravillosas visiones?
La noche es profunda. Sobre el oscuro horizonte
asciende la unión de las estrellas.
El caballo está quieto como un caballero en la torre,
el viento juega en su pelaje fino,
sus ojos arden como dos enormes mundos
y su melena se despliega como la capa del zar.

Si un hombre viera
el mágico semblante del caballo,
se arrancaría su lengua impotente
y se la daría al caballo.
¡El caballo debería tener una lengua mágica!
Así oiríamos sus palabras.
Palabras que penetran como llamas,
que entran en el alma como el fuego en la choza
y su pobre decorado se ilumina.
Palabras que no mueren,
sobre las que hacemos canciones.

Pero el establo quedó vacío,
los árboles también se fueron.
El ávido amanecer envolvió los montes,
abrió los campos al trabajo.
El caballo en su cárcel de pértigo
arrastra una carreta
y mira con ojos obedientes
el misterioso e inmóvil mundo.




26.4.14

Arseni Tarkovki para la Revista Détour




Pasión indómita| por Natalia Litvinova

Soy de los que sacan redes repletas de inmortalidad.
Arseni Tarkovski

Conocemos la obra del padre a través de la obra del hijo. Recordamos una escena de la película El espejo de Andrei Tarkovski: una mujer inclinada se lava el cabello con manos ajenas, como de otro cuerpo. El techo cae a pedazos y cada objeto es decorado de un recuerdo que comienza a borrarse. Nos detenemos en la voz en off que en el comienzo del film recita un poema: no sé a dónde fuimos llevados  / ante nosotros se abrían, como espejismo, / las ciudades milagrosas. Es la voz del poeta Arseni Tarkovski, el padre del cineasta. Arseni nació en 1907 en la ciudad de Elizavetgrad.  Creció en un ambiente artístico, sus padres fueron amantes de la literatura y del teatro, escribieron poemas y piezas teatrales que se representaron dentro del entorno familiar. Su padre, Aleksandr Tarkovski, llevaba al pequeño Arseni a reuniones de poesía, concurridas por los más importantes poetas de la época. Arseni escribió luego que el destino iba detrás de él, como un loco con una navaja en la mano. Cuando tenía doce años, el poeta simbolista Fiodor Sologub, le dijo: joven, sus poemas son malos, pero no pierda las esperanzas, escriba, es posible que de esto resulte algo. El joven Arseni tomó en serio estás palabras y nunca se alejó de la poesía. En cierta ocasión, el poeta Osip Mandelstam, luego de escuchar los versos de Arseni, dijo con humor: ya existe un Mandelstam, no es necesario otro más. Años después, fue el mismo Arseni quién se atrevió a corregir un poema de Mandelstam, diciéndole: la rima en ese verso suyo es inexacta.

Tarkovski forjó amistad con los escritores de su generación y también con los escritores "clásicos" de su época, ambas influencias enriquecieron su escritura. Tarkovski fue el último amor de Marina Tsvetáeva. Los poetas se conocieron cuando Marina regresó del exilio, en 1939. En esa época, la vida de Marina no era sencilla, no tenía trabajo y todos se habían apartado de ella. Tsvetáeva y Tarkovski se llamaban, paseaban por Moscú e intercambiaban poemas. Pronto lo invitaré – por la tarde – a escuchar poemas (míos)… Por eso le pido su dirección, para que la invitación no yerre… Ruego que estas cartas no se las muestre a nadie. Soy una persona solitaria. Y le escribo a usted, no hay necesidad de terceros, dice Marina en una carta a Tarkovski. Arseni confesó que le gustaban los amores trágicos pero Marina era demasiado intensa y “filosa” para él. En el año 1946 conoció a la gran poeta Anna Ajmátova. Recordará ese día como uno de los más importantes de su vida, esta amistad duró hasta la muerte de Ajmátova, pérdida que no sabía si podría sobrellevar. En una reseña de la primera antología de Tarkovski, Anna Ajmátova escribió: Esta nueva voz en la poesía rusa resonará en el futuro. Sobre la poesía de Tarkovski se pensará y se escribirá mucho. Tatiana Chapliguina escribió que Ajmátova y Tarkovski coincidían en su relación con la palabra poética, para ambos era un don profético, que incluía la memoria, el destino y la historia.

El primer libro de Tarkovski se publicó en 1962, el mismo año la opera prima de su hijo Andrei fue premiada en el Festival de Venecia. A los 55 años empezó a ser reconocido como poeta, hasta entonces se había dedicado a la traducción, de esa época se desprende una anécdota peculiar: en una oportunidad, le encargaron la traducción de la lírica amorosa de un joven poeta georgiano, llamado Iósif Dzhughashvili, quien luego sería conocido como Stalin. Pero ese trabajo no se llevó a cabo.
La poesía de Arseni Tarkovski conserva la tradición estética del Siglo de Plata pero porta un sello personal. Sus poemas reflejan la percepción del mundo de la generación posterior a la revolución, no rechazan los vínculos con el pasado ni dejan de lado el presente. En una carta a su hijo Andrei, Arseni escribió: somos muy parecidos. Ambos tendemos a lanzarnos a cualquier precipicio que nos llame, nuestra vista se estrecha tanto que no somos capaces de ver otra cosa, excepto ese pozo al que deseamos arrojarnos. Pero aclaró que siempre tuvo un resguardo: la pasión indómita por la poesía.



(Para ver los poemas de Arseni Tarkovski traducidos para la Revista Détour, click aquí)