2.3.13
28.2.13
17.2.13
ELENA SHVARTZ (1948-2010)
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Me da vergüenza envejecer.
No sé por qué si no juré
no adentrarme en la negrura de la noche,
no deslizarme en la oscuridad del sótano.
Iluminándome con las canas,
no prometí
ser una niña eterna.
Pero aún así es incómodo y aprisiona,
el envejecimiento es evidente para todos.
Comprendo por qué me duele, pero
¿por qué tanta, tanta vergüenza?
1994
12.2.13
ALEKSEY TSVETKOV (1947)
Yo soñaba con hacerme amigo de una
lechuza,
pero jamás vi una lechuza en libertad
sin haberme bajado del carrusel urbano.
Y aunque mi memoria se derritió como una
vela
nunca pude olvidar el reloj en forma de
búho
que colgaba sobre la mesa en mi
infancia.
Intentaba hacerme amigo de los ratones,
iba a su casa como un igual, sin rifle,
pero los dueños estaban de viaje.
Y cuando yacía por angina, apenas
respiraba,
metían en mi cama un ratón inflable
con un silbato en el lugar menos
esperado.
Iba al zoológica a ver los animales,
me quedaba inmóvil junto a las puertas
de la dacha
donde las urracas gritaban en la
penumbra,
pero desde el bosque estival otra vez me
fruncía el ceño,
la vida campestre, la sangre en polvo,
la inútil amistad de las cosas.
29.1.13
ILYA KAMINSKY 1977
Moriré y andaré
por mi patria,
descalzo por mi
patria.
Mientras tanto el
invierno aviva la soledad,
los tractores se
convierten en centauros
y corren por los
campos nevados de mi Habla.
Tengo 23 años.
Vivimos dentro de un capullo.
Nos multiplicamos
con el método de las mariposas.
Osip pone sus
dedos en el fuego.
Se levanta
temprano, camina por la casa en sandalias.
Escribe despacio.
En la habitación los
rezos se desvanecen.
Las polillas que
se juntaron en la ventana
lo observan,
mientras su
lengua se desplaza por mi piel
examino su cuerpo
desde abajo.
Su rostro detrás
del doloroso gesto.
(Esto lo dice
Nadezhda).
Abrazada por la
llama roja.
Baja sus manos silenciosamente.
Su voz suena:
Oh Dios de Abraham,
de Isaac y de Jacob
en tu balanza del
Bien y del Mal
pon un plato de comida
caliente.
22.1.13
TAMARA KARPENOK
Primavera en Bielorrusia.
Riada.
Las orillas del río no se ven.
Una canoa con cinco muchachas, pájaros pequeños,
nada sin destino.
Las buscaron día y noche.
Las encontraron y no las castigaron.
Quiero que la primavera vuelva, la riada,
el atardecer, la multitud con las antorchas.
Todo esto, sin duda, se puede repetir...
Pero no hay canoa.
Весна в Белоруссии.
Разлив.
Река не видна берега.
Челнок и пять девчушек - пичужек в нем,
плывущих невидимо куда.
Их долго искали.
Нашли и не наказали.
Хочу опять весну, разлив,
ночь, люди, факела...
Все это, безусловно, можно повторить...
Но нету челнока.
5.1.13
MANDELSTAM
Que
los nombres de las ciudades florecientes
acaricien
el oído con su vana importancia.
No
es Roma la que vivirá por siglos
¡sino
el lugar del hombre en el universo!
Los
zares lo quieren dominar,
los
sacerdotes justifican las guerras,
y
sin él son dignos del desprecio
las
casa y los altares, basura insignificante.
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