27.8.12
25.8.12
ANASTASIA TSVETÁIEVA (1894-1993)
Oh no, yo no puedo morir en BAM, *
¡Es que eso sería un chiste!
Amigos míos, amigos, no dudo
que nos volveremos a ver! Pero
mis pensamientos claros me perturban —
me apareceré ante ustedes
siendo una anciana jorobada y con bastón…
Sépanlo de antemano, ¡para abrirme la puerta con cuidado!
* BAM: Ferrocarril Baikal-Amur (Baïkalo-Amourskaia Maguistral), que atraviesa la Siberia Oriental y el Lejano Oriente. Las primeras secciones de la línea BAM se construyeron por los presos de los gulag.
Anastasia Tsvetáieva. Poeta y escritora rusa, hermana menor de Marina Tsvetáieva. Fue llevada a los campos de trabajo forzoso durante el stalinismo, después a Siberia, donde permaneció hasta 1959.
24.8.12
ALEKSANDR ARONOV (1934 - 2001)
Cuando precisemos la lengua
y nombremos a la piedra como se debe,
ella misma nos contará acerca de su nacimiento,
cuál es su objetivo y cuál es su recompensa.
Cuando encontremos el nombre único
de la estrella,
junto a sus planetas,
abandonará la mudez y la oscuridad.
Entonces, que no asombre
el balbuceo infantil de la hierba,
la ciudad es tímida, la fábrica es tranquila,
y los pájaros están roncos de tantas preocupaciones.
Lo que estaba lejos, se acercará.
Triunfará lo más débil.
El silencio no existe
en la lengua verdadera.
1982
22.8.12
UNA CARTA DE AMOR DE ZINAIDA GIPPIUS
S. Minsky la amó con fervor. Zinaida solía decir sobre Minsky: "estoy enamorada de mí a través de él".
En
una carta de 1894, Gippius le confesó:
Me
ilumino y muero de felicidad al pensar en la posibilidad… de un amor lleno de
renuncias, víctimas, dolor, pureza e infinita infidelidad… Oh, cómo amaría a
ese héroe capaz de comprenderme hasta el
fondo y creer en mí como se cree en los profetas y en los santos… Usted sabe que en la vida existen ataduras
fuertes e importantes, como la salud. Yo amo a D. S. Usted lo sabe mejor que
nadie. Sin él yo no podría vivir más de dos días, él es tan necesario en mi vida
como el aire… Pero eso no es todo. También existe un fuego accesible que mi corazón requiere, la fe ardiente en otra alma cercana a la belleza pura, al amor puro, a la vida pura — es a lo que me entregué para siempre.
19.8.12
BORIS RIZHIY
En el funeral de alguien desconocido,
de un colega huraño,
me invadió ese miedo
inexpresable,
no supe qué decir sobre el hombre.
Me encontré con él sólo una vez,
de casualidad, en un pasillo,
su rostro entre el humo azul
de un cigarrillo que ya pasó de moda.
El sudor rodaba por su cara gorda.
Tenía labios grandes y torcidos.
¿Sabe usted que pasado mañana
van a visitarlo sus amigos y va a sonar la música?
Pero no lo ángeles. Es que ellos odian los
cuerpos,
los ataúdes, las tumbas.
los ataúdes, las tumbas.
Ellos se secan las lágrimas y lo esperan,
querido amigo.
... Son sólo palabras, palabras, palabras,
palabras, y esta sensación de deber que
me desborda,
estuve tres minutos cerca del foso,
desgraciado, mudo y un poco borracho.
17.8.12
12.8.12
EVGUENI EVTUSHENKO
LA CANCIÓN DE SOLVEIG
Tendido.
Ojos
entreabiertos,
habitación vacía,
dolor
amarguísimo,
dolor dulcísimo.
Seguramente
me comprendieron
abajo:
¡no puede ser de
otra manera!
¡No puede ser una casualidad!
De allá, de
abajo,
con el aliento de
los pinos,
de las ventanas
del pequeño restaurante,
asciende,
estremecida,
la canción de
Solveig.
Asciende fantasmagórica,
asciende extraña.
Viene de la
nieve,
viene del sol.
No la interrumpan.
¡Pido
encarecidamente!
Toquen para mí,
toda la noche,
la canción de
Solveig.
¡Todas mis
noches!
¡Todas mis
noches!
Ella viene de la
nieve,
ella viene del
sol...
Aún sin habilidad
y con temor,
toda la vida, toquen
para mí la canción de Solveig,
porque hasta es
mejor así.
Cuando yo muera
— porque voy a
morir,
voy a morir —
es inevitable, —
entregándose con
timidez,
que también bajo
la tierra
ella se abra
paso.
Viene de la
nieve,
viene del sol...
Que ahogando
todas las explosiones,
todas las
tempestades,
me toquen toda mi
muerte la canción de Solveig,
que eso
ya no será
muerte...
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