TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

19.8.12

BORIS RIZHIY



























En el funeral de alguien desconocido,
de un colega huraño,
me invadió ese miedo inexpresable,
no supe qué decir sobre el hombre.
Me encontré con él sólo una vez,
de casualidad, en un pasillo,
su rostro entre el humo azul
de un cigarrillo que ya pasó de moda.
El sudor rodaba por su cara gorda.
Tenía labios grandes y torcidos.
¿Sabe usted que pasado mañana
van a visitarlo sus amigos y va a sonar la música?
Pero no lo ángeles. Es que ellos odian los cuerpos, 
los ataúdes, las tumbas.
Ellos se secan las lágrimas y lo esperan, querido amigo.
... Son sólo palabras, palabras, palabras,
palabras, y esta sensación de deber que me desborda,
estuve tres minutos cerca del foso,
desgraciado, mudo y un poco borracho.





17.8.12

TAMARA KARPENOK


























MIS ERRORES

Torturándome
se atoraron en el corazón, como astillas.

Llenaron todos mis órganos
hasta el borde.

- Váyanse, les ruego, déjenme vivir.
Quiero tranquilidad, quiero dormir.
Con integridad pagué por todo.

- ¿Querés vivir tranquila?

- ¡Nunca!





12.8.12

EVGUENI EVTUSHENKO




















LA CANCIÓN DE SOLVEIG

Tendido.
Ojos entreabiertos,
habitación vacía,
dolor amarguísimo,
dolor dulcísimo.
Seguramente
me comprendieron abajo:
¡no puede ser de otra manera!
¡No puede ser  una casualidad!
De allá, de abajo,
con el aliento de los pinos,
de las ventanas del pequeño restaurante,
asciende,
estremecida,
la canción de Solveig.
Asciende fantasmagórica,
asciende extraña.
Viene de la nieve,
viene del sol.
No la interrumpan.
¡Pido encarecidamente!
Toquen para mí, toda la noche,
la canción de Solveig.
¡Todas mis noches!
¡Todas mis noches!

Ella viene de la nieve,
ella viene del sol...
Aún sin habilidad y con temor,
toda la vida, toquen para mí la canción de Solveig,
porque hasta es mejor así.
Cuando yo muera
— porque voy a morir,
voy a morir —
es inevitable, —
entregándose con timidez,
que también bajo la tierra
ella se abra paso.
Viene de la nieve, 
viene del sol...
Que ahogando todas las explosiones,
todas las tempestades,
me toquen toda mi muerte la canción de Solveig,
que eso
ya no será muerte...



6.8.12

DMITRY VODÉNNIKOV (1968)






















Toqué las hojas del eucalipto
y el borde de la bandera
y de otra manera toco
los corazones y las mentes.

Pero por desgracia  la vida no se construye
tocando diferentes cosas
es que existe un principio: si tomaste algo
tenés que devolverlo.







4.8.12

TAMARA KARPENOK (1953)


























Mis sueños
          son tan proféticos.
Con un puñado
         de mis sueños
me vi
         junto a tu ventana.
Mis sueños
         son amargos.
Como el ajenjo.

         Hueso por hueso
los deshice.

Buscaba  una señal benigna.







3.8.12

OLGA NAROVCHÁTOVA (1942)


















EN LA IGLESIA

Allí, cada noche, cantan las monjas,
su canto es melancólico y amargo.
Sus voces  finas como velas
nadan hacia los candelabros azules.

Allí, en todas partes, incluso bajo los pies,
la pulcritud oprime como el miedo…
Allí los cuervos con los pañuelos negros
limpian el polvo de las cúpulas.




1.8.12

ARKADIY KUTÍLOV




























Observo el cielo y la tierra,
mi oído filtra el canto del canario...
¿Con qué pellizcar al lector
para que su alma suspire con dulzura?

Pasa un muchacho, ingenuo e  inocente.
Solo hay un camino, una sola vida...
Y yo, un malvado, salgo detrás del árbol,
¡y lo golpeo con la culta de la rima!

Yace en el piso, todavía no siente dolor,
otros hombres vienen a rescatarlo.
Como balas en el cargador,
deposito  mi moral en su cerebro.