TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

12.8.12

EVGUENI EVTUSHENKO




















LA CANCIÓN DE SOLVEIG

Tendido.
Ojos entreabiertos,
habitación vacía,
dolor amarguísimo,
dolor dulcísimo.
Seguramente
me comprendieron abajo:
¡no puede ser de otra manera!
¡No puede ser  una casualidad!
De allá, de abajo,
con el aliento de los pinos,
de las ventanas del pequeño restaurante,
asciende,
estremecida,
la canción de Solveig.
Asciende fantasmagórica,
asciende extraña.
Viene de la nieve,
viene del sol.
No la interrumpan.
¡Pido encarecidamente!
Toquen para mí, toda la noche,
la canción de Solveig.
¡Todas mis noches!
¡Todas mis noches!

Ella viene de la nieve,
ella viene del sol...
Aún sin habilidad y con temor,
toda la vida, toquen para mí la canción de Solveig,
porque hasta es mejor así.
Cuando yo muera
— porque voy a morir,
voy a morir —
es inevitable, —
entregándose con timidez,
que también bajo la tierra
ella se abra paso.
Viene de la nieve, 
viene del sol...
Que ahogando todas las explosiones,
todas las tempestades,
me toquen toda mi muerte la canción de Solveig,
que eso
ya no será muerte...



6.8.12

DMITRY VODÉNNIKOV (1968)






















Toqué las hojas del eucalipto
y el borde de la bandera
y de otra manera toco
los corazones y las mentes.

Pero por desgracia  la vida no se construye
tocando diferentes cosas
es que existe un principio: si tomaste algo
tenés que devolverlo.







4.8.12

TAMARA KARPENOK (1953)


























Mis sueños
          son tan proféticos.
Con un puñado
         de mis sueños
me vi
         junto a tu ventana.
Mis sueños
         son amargos.
Como el ajenjo.

         Hueso por hueso
los deshice.

Buscaba  una señal benigna.







3.8.12

OLGA NAROVCHÁTOVA (1942)


















EN LA IGLESIA

Allí, cada noche, cantan las monjas,
su canto es melancólico y amargo.
Sus voces  finas como velas
nadan hacia los candelabros azules.

Allí, en todas partes, incluso bajo los pies,
la pulcritud oprime como el miedo…
Allí los cuervos con los pañuelos negros
limpian el polvo de las cúpulas.




1.8.12

ARKADIY KUTÍLOV




























Observo el cielo y la tierra,
mi oído filtra el canto del canario...
¿Con qué pellizcar al lector
para que su alma suspire con dulzura?

Pasa un muchacho, ingenuo e  inocente.
Solo hay un camino, una sola vida...
Y yo, un malvado, salgo detrás del árbol,
¡y lo golpeo con la culta de la rima!

Yace en el piso, todavía no siente dolor,
otros hombres vienen a rescatarlo.
Como balas en el cargador,
deposito  mi moral en su cerebro.



23.7.12

ZINAIDA GIPPIUS






















EL AMOR ES UNO 


Solo una vez la ola hierve hasta la espuma
y se deshace.
El corazón no puede vivir de la traición,
las traiciones no existen: el amor es uno.

Nos indignamos o jugamos,
o mentimos pero hay silencio en el corazón.
Nunca traicionamos:
el alma es una el amor es uno.

Monótono y desierto,
es fuerte en su monotonía,
la vida pasa... Y en la vida larga
el amor es uno, siempre uno.

Solo en lo invariable está el infinito,
solo en lo constante, la profundidad.
Después, el camino, y más cerca la eternidad,
y es cada vez más claro que el amor es uno.

Le pagamos al amor con nuestra sangre,
pero el alma justa es justa,
y con un amor amamos...
El amor es uno, como la muerte.




20.7.12

BORIS RIZHIY



























Donde se desgarra la memoria, comienza una película vieja,
una música vieja sin sentido.
Cesó la lluvia en el parque del descanso y no puedo explicar
el intenso perfume de las lilas en esta primavera.
Tomar el décimo tranvía, salir, pasar bajo el arco de Stalin:
todo es igual a como era antes, hace mucho tiempo.
Acá me tomaban de la mano, acá me tomaban en brazos,
acá, al aire libre, pasaban una película.
El arte mostraba los mismos sentimientos:
este parque del descanso, al muchacho en brazos.
El pasado infinito, marcado de una manera opaca,
le impide al futuro despegar.
Por nostalgia, jugando, o por borrachera
pasear en el teleférico encima de los pinos, hasta el cielo,
pero aun así es imposible comprender
si la guerra ya pasó o si no hubo guerra.
Todo en blanco y negro, las madres caminan con sus hijos,
el maldito altavoz canta algo victoriosamente.
Viví tanto tiempo en este mundo, cómo pude sobrellevar 
este corazón agitado,
lágrimas, y hasta lo contrario.