TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

2.7.12

BALBUCEO SAGRADO

























Quizás, así como el político o el científico buscan un discurso “convincente”, el poeta puede jactarse de vacilar en el lenguaje, de no estar seguro, de arriesgarse a ese peligro que abre el habla a sus bordes y abismos.

¡PALLAKSCH!

Quien tropieza en el lenguaje es quien no ejerce su fuerza totalitaria. El poeta se mueve en ese peligroso margen entre el sentido y el sinsentido. Hölderlin durante sus años de locura y su encierro en la torre, pronunciaba una única palabra carente de sentido para el resto de los mortales: “Pallaksch”.

Paul Celan, con su lengua balbuciente, propia de quien debe deconstruir un idioma tan poderoso como el alemán para evidenciar  sus potencias y flaquezas, escribe este poema en los límites mismos del lenguaje:

 “Si viniera, / si viniera un hombre, / si viniera un hombre al mundo, / hoy, con/ la barba de luz de / los patriarcas: debería, / si hablara de este / tiempo, / debería /
sólo balbucir y balbucir, / siempre-, siempre-, / asíasí.// (“Pallaksch, Pallaksch”.)

La nietzscheana destrucción del dios – gramática que Huidobro lleva a cabo en el Altazor, culmina con la vasta imagen creacionista transformada en apenas glosolalias que evidencian ese lugar donde el poeta juega con los restos del lenguaje:
Al aia aia/ ia ia ia aia ui/ Tralalí/ Lali lalá/ Aruaru/ urulario/ Lalilá/ Rimbibolam/ lam/ lam (…)

BAR BAR BAR

La palabra bárbaro, procede de la forma en que los griegos designaban a los extranjeros, que al hablar, sonaba a sus oídos como bar, bar, bar. No porque fueran ignorantes: solo una cuestión de sonido del lenguaje.
Los bárbaros se hacen necesarios porque su supuesta condición salvaje garantiza la existencia del civilizado. El hombre de la certeza necesita la presencia del bárbaro para corroborar sus seguridades aparentes.
De allí el termino barbarismo empleado para referirse a palabras que no están aceptadas por la Academia por estar mal escritas, mal pronunciadas, o por tratarse de extranjerismo que no se han incorporado al idioma oficial.
Bien trató Kavafis esta temática en su célebre poema:
“-¿Por qué no acuden, como siempre, los ilustres oradores/ a echar sus discursos y decir sus cosas?/ Porque hoy llegarán los bárbaros y/ les fastidian la elocuencia y los discursos.// ¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros?/ Esta gente, al fin y al cabo, era una solución”.


TRASTABILLAR

Veamos cómo se manifiesta lo enunciado en dos poetas de origen judío, Alejandra Pizarnik y Osip Mandelstam:

Pizarnik, desde la adolescencia, tartamudea. Vacila en esa lengua, el castellano, de la que debe apropiarse. Todos trastabillamos en el lenguaje, pero imaginemos que esa vacilación es aún mayor en una persona con cierta tartamudez, que intenta el castellano cuando la lengua de sus padres son el ruso y el idish.

Escribe Tatiana Bubnova: Para Mandelstam, judío de nacimiento, adquirir la plenitud de la lengua rusa significó un gran esfuerzo, debido a las condiciones de su ambiente familiar. En la época de su formación como poeta, el lenguaje de la poesía había sido comparado con el balbuceo o tartamudeo “divino”.
De hecho en el otro gran ideólogo del acmeísmo, el balbuceo tuvo una importancia primordial: “Sólo a ti se te concede, poeta, / Como si fuera un legado divino, / Este inmenso balbuceo/ Símbolo de profunda grandeza”. Escribió Nicolai Gumilov.


OTRA LENGUA EN LA LENGUA

Deleuze considera a la lengua como un sistema en desequilibrio.

Leyendo a Gherasim Luca *, dice “las disyunciones se vuelven inclusivas, y las conexiones reflexivas. Cada palabra se divide y se combina en si misma (pas-passe-passion). Como si el lenguaje entero se pusiese a rodar, a derecha e izquierda, y a bambolearse, para adelante y para atrás”. “…cuando se crea otra lengua en la lengua, todo el lenguaje tiende hacia un límite “asintáctico”, “agramatical”, o que comunica con su propio afuera”.

Vemos el procedimiento utilizado por Gherasim Luca, en la versión de Mariano Fiszman:

APASIONADAMENTE (fragmento)

…paso paso paspaspas paso
pasppaso ppaso paso paspaso
el paso paso el paso en falso el paso
paspaspaso el paso el mal
el malva el mal paso
paspaso paso el paso el papá
el papá malo el malva el paso


TROPIEZOS

¿Quién está seguro en el lenguaje?  No los poetas, afortunadamente. A estos tropiezos, estos intentos del tal vez, a todo lo que como posibilidad destituya las certezas, intentamos dedicarnos.


Nota escrita por Javier Galarza y Natalia Litvinova






*Poeta rumano nacido en Bucarest en 1913. Fundó un movimiento surrealista interdisciplinario y escribió en francés. Trabajó con Jean Arp, Max Ernst y Paul Celan.
Sus investigaciones sobre la lengua, con sus efectos de tartamudeo, fueron estudiadas por Gilles Deleuze,  que lo consideró el primero en enunciar la teoría del Anti-edipo, que después él desarrollaría. Después de cinco intentos de suicidio, interrumpió su vida arrojándose al Sena en 1994.


Video del poema tartamudeado por Gherasim Luca:

http://www.youtube.com/watch?v=16ltchO5Vpw&feature=related


28.6.12

NADEZHDA MANDELSTAM






















«La muerte de un artista no es  una casualidad sino su último acto creador, como el camino de su vida iluminado por  los rayos […] ¿Por qué se asombran cuando los poetas predicen con perspicacia su propio destino y saben cómo será su muerte? Si la muerte y el fin, son el más poderoso elemento estructural  del que dependen  todas las corrientes de la vida. Aquí no hay ningún determinismo, es necesario que se examine más bien como acto de la voluntad».





27.6.12

VARLAM SHALÁMOV























La luna, como un pájaro de invierno,
entró volando por mi ventana,
aletea sobre la cama,
raspa la pared con las garras.

Se agita encima de las páginas blancas,
este hogar para los humanos asusta,
mi pájaro de medianoche,
mi encanto.





18.6.12

ELENA SHVARTZ 1948 –2010 (Елена Шварц)






LA RATA

El mundo se terminó: sollozó, suspiró,
y ahora silencio –
Y aún, después de todo,
pasa corriendo una rata.
El susurro de las chimeneas lejanas,
el aullido que se aproxima,
por la avenida Nevsky corre una rata –
No. Su fantasma.



10.6.12

INNOKÉNTI ÁNNENSKY





















LA MELANCOLÍA DE LAS GOTAS LENTAS

Oh, gotas en el silencio de la noche,
sonajero del espíritu dormido,
se hinchan temblando
y caen con insistencia y precisión.

En la noche insomne y quieta
espero ansioso su golpeteo:
la mecha de la vela solitaria
brilla y parpadea tristemente.

Y parece que, a escondidas, debo
asistir a un extraño matrimonio,
al comprender la relación desesperada
de dos vidas que se deshacen en la oscuridad.






3.6.12

VICTOR TSOI






En mi casa no se ven las paredes,
en mi cielo no se ve la luna.
Soy un ciego pero te veo,
estoy sordo pero te percibo.
No duermo pero sueño,
la culpa no es mía,
estoy mudo pero me escuchás,
eso nos hace fuertes.

La noche vuelve otra vez,
estoy borracho pero escucho la lluvia.
La lluvia es nuestra.
Esta habitación está vacía, pero acá estamos.
No hay casi nada, pero estamos.
La lluvia es para nosotros...

Mirás mi estrella,
crees que la voy a seguir.
Soy un ciego, no veo las estrellas.
Estoy borracho pero sé cual es mi puesto.
Mirás la vía láctea, 
yo soy  la noche, 
vos la esencia del mañana.
Yo soy un sueño 
para vos invisible.
Estoy ciego. 
Veo luz.





29.5.12

JOSEPH BRODSKY



























Tenía 15 años, la piel clara, tierna, casi transparente, llevaba  una camisa de una blancura deslumbrante. Tardó un poco en comenzar la conversación, y después, inseguro, preguntó: “¿Usted es Seriozha Shults?” Cuando le respondí que sí, levantó la mano derecha, en la que tenía un portafolio marrón, puso debajo de ella la otra mano y preguntó: “¿Y le gusta John Donne?”
                                                                       
                                                                               -S. Shults sobre Brodsky-



Música sueca 

           K. J.
Cuando la nieve cubre el mar y el crujir del pino
deja en el aire una huella más profunda que el trineo,
¿a qué azul pueden llegar los ojos? ¿Hasta qué silencio
puede caer una voz indiferente?
Desapareciendo sin dejar señales, el mundo
ajusta cuentas con el rostro, como con un rehén de Mameluco.
... Así el molusco fosforesce en el fondo del océano,
así el silencio absorbe toda la velocidad del sonido,
así un fósforo alcanza  para encender la estufa,
así el reloj de la pared copia los latidos del corazón,
y al detenerse en éste, continúa
del otro lado del mar.

1975