TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

16.3.12

NADEZHDA MANDELSTAM
















"Osip, te envidio, - decía Gumiliov, - morirás en el desván".  Los versos proféticos para ese entonces ya habían sido escritos, pero ninguno de los dos quería creer en sus predicciones y se entretenían con la variante francesa del destino desdichado del poeta. Ya que el poeta es un ser humano, simplemente un hombre, y por eso le tiene que pasar lo más ordinario, lo más característico de la época, que acecha a todos y a cada uno en el país donde vive. No el brillo ni el horror del destino individual, sino el camino simple "con la multitud y el rebaño"*. La muerte en el desván no es para nuestro tiempo.


* de Versos del soldado desconocido; O. Mandelstam 1937



4.3.12

Andrey Siniavskiy ¿Qué es el bosque?





















http://www.dailymotion.com/video/xh54sc_yyy-yyyyy-yyy-yyyyyyyyy_creation *



¿Qué es el bosque?
El bosque es un mar, dónde, qué, hacia …
¿Qué es el bosque?
El bosque es una ciudad, de donde, la que, en la cual …
¿Qué es el bosque?
El bosque es un cielo, gracias al que, porque,
por falta de, como si …
¿Qué es el bosque?
El bosque es bosque.




*En el video, este fragmento de Siniavskiy es leído por la traductora Svetlana Geier, para el documental "La mujer con los 5 elefantes", realizado por Vadim Jendereyko.


2.3.12

EVGUENI EVTUSHENKO





















DORMÍ, QUERIDA...

Las gotitas saladas brillan en la cerca.
El portón ya está cerrado.
Y el mar que humea encabritado,
y golpea el muelle,
absorbió al sol salado.
Dormí, querida...
No atormentes mi alma,
ya se duermen las montañas y la estepa,
y nuestro perro melenudo
se acuesta y lame la cadena salada.
Y el mar - con todo su temblor,
y las ramas - con su murmullo
y con toda su experiencia -
y el perro encadenado,
y yo te susurro,
después, semisusurro,
y después, ya casi en silencio:
"dormí, querida..."
Dormí, querida...
Olvidá nuestras peleas.
Imaginate:
nos despertamos.
Hay frescura en todo.
Estamos sobre el heno.
Aun dormidos.
Y el aroma a pan
viene de abajo,
del sótano,
hacia nuestro sueño.
¿Cómo obligarte
a que imagines esto,
incrédula?
Dormí, querida...
Sonreí en tus sueños.
(¡Abandoná las lágrimas!),
juntá flores,
pensá dónde ponerlas,
y comprate muchos vestidos hermosos.
¿Murmurás algo?
Se ve que estás cansada de girar.
Envolvete en sueños,
abrigate con ellos.
En el sueño uno puede hacer
lo que desea,
todo lo que murmuramos
cuando no dormimos.
No dormir es insensato,
y hasta aborrecible, -
ya que todo lo oculto,
grita en el fondo.
No es fácil para tus ojos.
Son tan concurridos.
Estarán mejor debajo de los párpados,
en el sueño.
Dormí, querida...
¿Cuál es la causa de tu insomnio?
¿El rugido del mar?
¿La súplica de los árboles?
¿Los malos presentimientos?
¿La insolencia de alguien?
¿O quizá, no la de alguien,
sino simplemente la mía?
Dormí, querida...
No hay nada más que hacer,
pero tenés que saber
que no tengo la culpa de esto.
Perdoname - ¿me oís?
Amame - ¿me oís? -
aunque sea en los sueños,
¡aunque sea en los sueños!
Dormí, querida...
Estamos en el globo terrestre,
que vuela salvaje,
que amenaza con estallar, -
es necesario abrazarse
para no caer.
Y si se cae,
caeremos juntos.
Dormí, querida...
No acumules disgustos.
Que los sueños pueblen tus ojos silenciosamente.
Es tan difícil dormir en este globo terrestre,
y aun así,
¿me oís, querida?
Dormí...
Y el mar -  con todo su temblor,
Y las ramas -  con su murmullo
y con toda su experiencia -
y el perro encadenado,
y yo te susurro,
después, semisusurro,
y después, ya casi en silencio:
"dormí, querida..."



27.2.12

SHAJRIZA BOGATYREVA (1965)






















EL PÁJARO CIEGO

Soy un pájaro, ciego de nacimiento,
vuelo bajo el cielo abierto,
la tristeza en los ojos se asentó como polvo.
Pero veo: como la luna se quiebra en trozos,
en la melancolía plana del agua,

oigo: las afluencias y el derrame de los amaneceres,
y los frutos del resplandor lejano,
y los ojos atigrados de los relámpagos cercanos, 
y cómo se separa el día de la noche,
y cómo los pedacitos de las nubes 
aspiran a conservar el sol poniente,
y cómo se turba la tarde sin fondo.

Yo sé:
cómo la lluvia nocturna juzgará el calor del mediodía,
cómo enfurece el viento salvaje,
extinguiéndose y encendiéndose de nuevo,
y cómo la hoja, jinete verde
sabe montar este viento.
¿Qué ven ustedes a través de su cordial espejo?

El mundo es un espejo, en él, solo pasó rápidamente
la sombra del imponderable pájaro grisáceo,
pájaro, ciego de nacimiento,
de la extraña barnizada apariencia del mundo.

Por eso - yo elijo:
mi vuelo solitario,
mi altura, mi voluntad,
mi grito, la fiesta, la sinrazón,
¡mi mejor canción no fue cantada!

De nuevo un falso mezzosoprano…



19.2.12

ANDREI VOZNESENSKY
























¡SILENCIO!

Quiero silencio, silencio...
¿Acaso mis nervios  se quemaron?
Silencio...
                 para que la sombra del pino,
fría, como una travesura, cosquilleando
se deslice
por toda la espalda hasta el meñique del pie.
Silencio...

Los sonidos están  desconectados.
¿Cómo llamar tus cejas cuando la marea baja?
La comprensión
        silenciosa
del silencio.

El sonido se retrasa después de luz.
Abrimos la boca demasiado.
El presente es innombrable.
Hay que vivir en sensaciones, en colores.

La piel también es una persona,
tiene impresiones, voces.
Para ella un roce musical
es como el canto del ruiseñor para la oreja.

Cómo pueden vivir así, charlatanes,
¿El té, otra vez  a las apuradas?
¿Acaso no gritaron lo suficiente?
Silencio...

Estamos inmersos en lo otro...
En el curso de una naturaleza misteriosa,
por el olor acre del humo
sabemos que regresan los pastores.

Significa que cae la tarde. La comida espera.
Ellos fuman, callados  como  las sombras,
y a los perros, como a los encendedores,
les brillan las lenguas silenciosas.

1964



15.2.12

Fragmentos del diario de ANDREI PLATONOV




















1944 - 1948


     ¿En qué consiste el misterio de la infancia? - -
     En el niño hay una multitud de almas - él se las arranca fácilmente con la imaginación,
     y vive solo, pero es como si viviera con sus compañeros.
     El adulto es solitario. El niño vive como un gorrión, como una hebra.




1951

(Anotaciones aisladas)


     Después de la guerra, cuando en nuestra tierra se construya un templo a la gloria eterna de los soldados,
      entonces contra él se debe construir un templo a la memoria eterna de los mártires de nuestro pueblo. En las paredes de este templo de los muertos serán trazados los nombres
     de los ancianos, de las mujeres y de los niños. (Ellos, por igual, recibieron la muerte que fue llevada a cabo por los verdugos de la humanidad...)





13.2.12

Aleksandr Blok. Correspondencia con Natalia Nikoláevna Skvortsova.






















Correspondencia con Natalia Nikoláevna Skvortsova. El ocaso amarillo, amarillo.

15 de noviembre de 1911

«Liberar»— no, no puedo. A menudo pienso en escribirle y no lo hago, porque siempre siento que Usted ya sabe todo lo que pienso sobre todo.
Y en Su carta de hoy no hay ninguna pregunta, y yo no tengo una respuesta — palabras.
Su orgullo frenético (orgullo hermoso — hermoso y siniestro, como casi todo en Usted) la obliga a hablar sobre «humillación» y «el lenguaje de Sus empleadas».  La humillación no existe y no puede existir. Si es amor, — no humilla, libera, en su sol todo oscurece — también el orgullo. Pero no es sino enamoramiento — lo nocturno, y si — «viento y estrellas» — no son más que estrellas y viento,  viento y estrellas — no existe aquí humillación. — y usted sabe todo esto, al igual que yo.

Esto no es lo primero — solar, sino lo segundo — nocturno. Detrás de las palabras «viento y estrellas», «humillación», «el lenguaje de las empleadas» veo con claridad todo lo nocturno, todo lo que con su fuerza de conjuro llama a existir: la noche sin amanecer, «el galope discontinuo del caballo», la piel del guante que huele a perfume, las canciones gitanas, el veneno y la amargura del ajenjo, el velo que se arrastra por la alfombra, las espuelas que suenan detrás de la puerta, la boca ígnea de la puerta que se cierra bruscamente dejando afuera al viento y las estrellas, en la  destrucción.

El final de esto: la amargura del ajenjo, la cuerda arrancada del violín, el ocaso amarillo, amarillo, golpeando la ventana desconocida, y una «mujer» (solo una mujer — nadie) con un velo largo, le silba al «hombre» (él también — nadie, sin rostro) con sus labios muertos, y el «hombre», como un perro se arrastra hacia el silbido, hacia el velo. Usted ya sabe todo esto sin haberlo probado, como yo lo sé, habiéndolo probado. He visto todo esto detrás de Sus palabras.

Pero, Dios mío, amada, no es esto lo que Usted desea, y no es lo que yo quiero.
Sepa Usted, si tiene que saber, que cuando hay viento y estrellas, yo oigo — Su nota. Sepa también que todo lo que escribió en la carta sin referirse a Usted, yo lo sé. No creo en ninguna prohibición en la tierra, pero en el cielo por nosotros a veces lloran con amargura.
Lo que Usted escribió en esta carta, lo sabía sin carta, lo siento, todo, el otoño, siento con inquietud.
No solo soy joven, sino que infinitamente viejo. Cuanto más vivo, más aprendo a esperar el sonido verdadero de la gran campana; escucho, pero no escucho las campanillas, no quiero morir, le temo a la campanada suave.

Acepte todo esto como está escrito, no de otro modo, desenrede Usted misma todo lo incoherente.
No puedo y no quiero liberar. De otro modo, lo que es, no podía ser. Para mí esto es muy necesario. Para Usted también. Cada belleza puede «cambiar y crear  algo nuevo».

Que Dios esté con Usted. Beso Su mano.
Aleksandr Blok.