TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

3.2.12

EL DIARIO DE ALEKSANDR BLOK 1

























7 de enero de 1902

El aire se volvió imperceptiblemente húmedo y el viento caliente trajo consigo el perfume de las hierbas, un hombre triste con cuerpo del joven Dionisio y cara de asceta arrepentido, iba por el campo. [En los rayos oblicuos del sol poniente aparecía una delicada sombra.] El río, silencioso de día, cantaba confundido una canción melancólica, como si sus aguas liberadas de los penosos y directos rayos del sol regresaran a la oscuridad natal. Los árboles se refrescaron, la hierba tenaz y perfumada  se estiró, la tierra tembló misteriosamente, y después de ella  temblaron todas las vidas — la vida de los pájaros, la de los cuadrúpedos, y la del hombre triste con cuerpo de Dionisio.



28.1.12

KAZIMIR MALÉVICH























Soy el Principio de todo, 
los mundos se crean en mi conciencia.
Yo busco a Dios yo me busco en mí.
Dios todopoderoso omnividente omnisciente
la perfección futura de la intuición como la superrazón universal y mundial.
Busco a Dios busco mi rostro, ya tracé su silueta
y quiero encarnar en mí.
La razón me sirve de sendero hacia lo que
fue delineado por la intuición.







27.1.12

V. MAIAKOVSKY


























¿USTEDES PODRÍAN?

Ensucié el mapa de la rutina
salpicándolo con pintura del vaso.
En un plato de gelatina mostré
los pómulos oblicuos del océano.
En las escamas de un pez de hojalata
leí el llamado de nuevos labios.
Y ustedes
¿podrían tocar un nocturno
en la flauta de las tuberías?

.
.

22.1.12

VLADIMIR MAIAKOVSKY


























¡ESCUCHEN!

¡Escuchen!
Si encienden las estrellas,
¿significa que alguien lo necesita?
¿Significa que alguien desea que existan?
¿Significa que alguien llama perlas a estos diminutos escupitajos?
Luchando
en la ventisca de polvo del mediodía,
irrumpe donde está dios,
teme haber llegado tarde,
llora,
besa su mano nudosa,
implora
¡para que necesariamente haya una estrella!
Jura
¡no poder soportar la tortura de vivir sin estrellas!
Y después
camina alarmado
aunque aparenta calma.
Le dice a alguien:
"¿Ahora te sientes bien?
¿¡No es cierto!?
¡Escuchen!
Si encienden
las estrellas,
¿significa que alguien lo necesita?
¿¡Significa que es indispensable,
que cada tarde
sobre los tejados
brille al menos una estrella?!

1914




19.1.12

¡POESÍA, LAS TORMENTAS TE SON ÚTILES!




















Poema de Osip Mandelstam traducido para la nota escrita con Javier Galarza para La Voz Joven:



AL IDIOMA ALEMÁN

B.C. Kuzin (1)

Freund! Versäume nicht zu leben:
Denn die Jahre fliehn,
Und es wird der Saft der Reben
Uns nicht lange glühn! (2)

(Ew. Chr. Kleist) (3)

Me perjudico, me contradigo,
como polilla que vuela hacia la llama de medianoche,
quiero salirme de nuestro idioma
por todo lo que le debo eternamente.

Entre nosotros hay elogios sin adulación
y amistad sincera, sin hipocresía.
Aprendamos la seriedad y el honor
de la familia extranjera, del oeste.

¡Poesía, las tormentas te son útiles! (4)
Recuerdo a un oficial alemán,
de su empuñadura se aferraban las rosas,
y en sus labios se posaba Ceres … (5)

Incluso en Fráncfort los padres bostezaban,
aún no había noticias de Goethe,
componían himnos, los caballos desfilaban
y, como letras, saltaban en el mismo lugar.

Díganme, amigos, en qué Walhalla (6)
juntos partíamos las nueces,
de qué libertad disponíamos,
qué hitos me impusieron ustedes.

Y directamente del almanaque,
de su novedad de primera clase,
hacia el ataúd, por los escalones, sin miedo bajaban,
como al sótano por un vaso de Mosela.

El idioma ajeno será mi envoltura,
mucho antes de atreverme a nacer,
fui letra, fui una línea de parra,
fui libro con el que ustedes sueñan.

Cuando dormía siendo nadie,
la amistad me despertó como un disparo, (7)
dios Nachtigall, (8) concédeme el destino de Pílades (9)
o arráncame la lengua, no la necesito.

Dios Nachtigall, todavía me reclutan
para construir chozas nuevas, para los combates de siete años.
El sonido se redujo, las palabras sisean, se rebelan,
pero tú vives, y contigo estoy tranquilo.

1932



(1) B.C. Kuzin. Biólogo y amigo de Mandelstam, conocido por el poeta en 1930 durante su viaje a Armenia.

(2) ¡No malgastes, amigo, la vida/ que los años se pasan/ y el jugo de la vid/ no nos va a templar nunca más!

(3) Ewald Christian von Kleist (1715, Pomerania —1759, Fráncfort) fue un poeta y oficial prusiano. Nació en el seno de la familia Von Kleist, de gran tradición en la caballería. Mandelstam refiere al curioso destino de Christian Kleist, tío de Heinrich, que herido durante la guerra de los Siete Años fue rescatado por los soldados rusos.
Mandelstam toma a Von Kleist como precursor del romanticismo alemán.

(4) Mandelstam refiere al Sturm und Drang (tormenta e ímpetu), movimiento que dará a luz al romanticismo.

(5) Ceres. La diosa de la agricultura, las cosechas y la fecundidad. En la mitología griega Neptuno se enamoró de ella, y para escapar de éste Ceres se transformó en yegua, pero el dios se dio cuenta y se transformó a su vez en caballo.

(6)Walhalla. En la mitología nórdica, Walhalla es la fortaleza a la cual los guerreros van tras morir en combate.

(7) Probable alusión de Mandelstam a su amigo el poeta acemísta Nikolay Gumiliov que murió fusilado.

(8) Nachtigall. Iliá Múromets, el Hércules de las tradiciones heroicas rusas, a la edad de treinta años venció a Nachtigall, famoso bandolero que interceptaba el camino de un bosque. Este bandolero sabía silbar como un pájaro.

Nachtigall en alemán es ruiseñor, elemento tomado por Kleist, cuya poesía además de alusiones clásicas menciona la tierra, las flores, los ríos, los pájaros y el ruiseñor.
El poema de Mandelstam también puede dialogar con el poema de Heinrich Heine que tiene un verso que dice "en el comienzo fue un ruiseñor"...

(9) Pílades. Primo y amigo de Orestes, se casó con Electra. Orestes, acompañado por Pílades, debe escapar a las Erinias. Capturados, Orestes y Pílades ofrecen sacrificarse el uno por el otro, pero logran escapar.



16.1.12

ROBERT ROZHDESTVENSKIY

















MARC CHAGALL

Es viejo y parecido a su soledad.
No desea hablar sobre el clima.
Enseguida pregunta:
«¿— Usted no es de Vitebsk?» —
Viste una chaqueta anticuada con las solapas gastadas...
«— No, no soy de Vitebsk...» —
Una larga pausa
y después, monótono y aburrido,
         suelta unas palabras:
«— Trabajo y ando enfermo...
En Venecia, una exposición...
¿Así que usted no es de Vitebsk?»
«— No, no soy de Vitebsk...»

Mira hacia otro lado.
No escucha.
Aspira una lejanía extranjera
tratando de tocar la infancia con cuidado...
Y no hay Cannes,
        ni Costa Azul,
ni glorias presentes...
Con precisión y perplejidad
se estira hacia Vitebsk, como una planta...
ese Vitebsk suyo —
             polvoriento y caluroso —
clavado a la tierra como una torre de vigilancia.
Allí las bodas y las muertes, las misas y las ferias.
Allí maduran las manzanas más grandes
y un conductor dormido da vueltas por la plaza...

«¿— Así que usted no es de Vitebsk?»
Se queda en silencio
y luego pronuncia,
         como si nada,
los nombres de las calles:
Smolenskaia,
Zamkovaia.
Alaba el río Vitsba como si fuera el Volga
y agita como un niño
su mano transparente...
«— Así que usted no es de Vitebsk...»
Tenemos que despedirnos.
Volver pronto a casa...
Los árboles firmes al lado del camino.
Oscurece...

Qué lástima, no soy de Vitebsk.




13.1.12

LA PENÚLTIMA NOTA






«Al consejo de Litfond. Pido que me admitan en este trabajo, para lavar los platos en el nuevo comedor de Litfond. M. Tsvetáieva. 26 de agosto de 1941»


Cinco días después de escribir esta petición Tsvetáieva se ahorca.