TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

11.1.12

Osip Mandelstam dialoga con Petrarca



















                   Valle che dé lamenti miei se' piena…


De tantas lágrimas saladas creció el río,
los pájaros del bosque podrían contarlo,
los animales sensibles y los peces mudos,
en el medio de dos orillas verdes;

Valle, lleno de promesas y de susurros candentes.
Las curvas de los senderos entre el pasto,
las colinas endurecidas por la fuerza del amor
y grietas de la tierra en las pendientes.

Lo inmóvil se mueve en el mismo lugar,
y yo tiemblo. Como dentro del granito,
el dolor se desgrana en el nido de las alegrías pasadas.

Donde busco las huellas de la belleza y del honor,
que desaparecieron, como el halcón después de la enfermedad,
dejando su cuerpo sobre una cama de tierra.





8.1.12

Dos poemas de Arkadiy Kutílov




























Mis dibujos y mis poemas son una profanación franca del arte
A. Kutílov


No soy poeta. Los poemas son un asunto sagrado.
En ellos todo es etéreo, tierno y claro...
Mejor denme un objeto, que al tocarlo
me haga cantar, o por lo menos
me queme los dedos.




La poesía no es una pose y no es un rol.
Es una lucha eterna,
como la vida misma bajo el sol.
La poesía es mi reacción al dolor,
mi autodefensa
y mi venganza.



















5.1.12

ALEKSEY TSVETKÓV (1947)























dime qué es ese rebaño de estrellas
como partículas del arcoíris en el ojo después de llorar
dejan su perfume intenso en el jardín en el prado
acaso es posible acaso las estrellas tienen olor
quién las arrojó a la tierra para que sus canciones de luz
rompan el corazón quién permitió eso

te diré que por las estrellas los sueños del día
derraman luz en el jardín y en el prado
algunos dicen que son las flores otros que es la primavera
en verano y también en invierno arden bajo la nieve
para una celebración inútil o para que
vivamos aquí y amemos la tierra

ahora dime qué son estos pétalos de ceniza
qué son estás  flores de dos alas temblando en el cielo
cantan con tanta dulzura que el cadalso no da miedo 
sigan cantando como lo hicieron siempre
quién los arrojó tan alto para que por su vuelo
el corazón se rompa como el de un enamorado 

yo te diré qué son esos pétalos humanos
son nuestras hermanas aves del viento
nacidas en la tierra pero viven en el vuelo
como el pez es un fantasma de la profundidad
las aves son fantasmas de las alturas
cantan y quieren disolverse en lo azul
para que desde la tierra nos alegremos

dime algo más pero dime la verdad qué son estos
pájaros esa fila de ángeles que va al río
voz de tórtolos y rostros más brillantes que la rosa
entregar la vida como una polilla que vuela hacia el fuego
y vivir eternamente viendo como desfilan
para que el corazón se parta en pétalos azules

te diré quiénes son estos ángeles terrestres
que bajan al río y cantan con tristeza para el ocaso
son las hijas no reconocidas de los hombres
podrían ser nuestras novias incluso esposas
para ellas el día es largo y la noche corta pero junto a ellas
aquel a quien amamos parece paraíso y después morimos

entonces dime sin mentirme dime
por qué sucede solo lo que ya pasó
las flores florecen los pájaros cantan en la mañana
pedían al sol que brillara y él aprendió
las muchachas bajan al río los niños nacen
y yo no existo por qué no vivo en este mundo

que dios te bendiga si no estoy vivo no hace falta
el que no vio el día no le llegará su noche
la madre del nonato no llorará está alegre
la flor que no se abrió no se marchitará
el pájaro no caerá si no planea en el cielo
no se romperá el corazón del que no lo tiene


1.1.12

Arkadiy Kutílov (1940 – 1985) probablemente, el poeta ruso más olvidado del siglo XX






















En la infancia todo, hasta lo más insignificante,
está lleno de sentido:
la luz blanca, la oscuridad de las noches,
el ala, el remo y el columpio …

Y las escamas de los peces manchados,
el pollito, el halcón muerto,
el grito de la lechuza, el abejorro,
el prado después de cortar el pasto.

Como una molécula de vino en la sangre,
como un poema en el cerebro sensible,
como la luna en la noche de julio,
el punto de vista entra en el conocimiento.
































30.12.11

BAKHIT KENJEEV ( 1950 )






















Cualquier siglo necesita su propio idioma.
Aquí Beliy pondría una rima.
El anciano amaba las tormentas místicas,
el oro misterioso en el cielo,
poeta y semidiós, no como nosotros,
el desterrado del paraíso simbólico,
aun muriéndose, distinguía desde el balcón,
las colinas oxidadas de Crimea.

Cualquier siglo necesita al poeta.
Echa al desgraciado por la puerta, volverá
por la ventana. Y alguna herejía profética
balbucirá entristecido.
Con su violín llorará por los viejos tiempos
para que el público no reconozca su cara,
y en silencio se derrumbará
en el andén de la estación Tsarskoe Selo.

Y ella: fumaba y mentía,
tejía gorros para vender,
hija del mar, la traidora, la viuda,
gastó todo el hilo, más negra que el hollín
era su cara. Amada como cien
hermanas y esposas, con una cuerda regalada
envolvió la garganta, y nadie
acarició sus canas.

Cualquier siglo... ¡Pero... qué tiene que ver el siglo!
No es más largo que la vida, de hecho es más corto.
Cualquier día necesita nieve tierna,
en enero. Una luna que reciba la noche,
en junio. Una manzana en la mano,
en septiembre. Deshielo y humedad
a principios de marzo, para que a la mañana
yo sueñe con una frase en un idioma desconocido.




28.12.11

MIJAIL FROLOVSKIY (1895 - 1943)





NUESTRA GENERACIÓN

A los diecisiete  aprendíamos a amar.
A los veinte  aprendimos a morir.
Sabíamos que si estábamos vivos,
es porque no había pasado nada aun.
A los veinticinco aprendimos a cambiar
la vida por unos peces, papa y leña.
No había tiempo para admirar
el tierno color de los rostros ruborizados.
Vivíamos  como en un vagón, temblando.
Los días pasaban sin detenerse,
y a los treinta  abrimos los libros
con la mano tosca por el trabajo.
Con los jóvenes,  a los treinta y cinco,
comenzamos a rehacer la vida,
la demolimos, pero no sabíamos
cómo reconstruirla.
¿Qué nos quedó por  aprender a los cuarenta?
¡Salteamos tantas páginas!
¿Que la vida es corta?
Pero eso lo sabíamos a los veinte.

1928



24.12.11

JOSEPH BRODSKY



















Los payasos están destruyendo el circo.
Los elefantes huyeron a la India,
los tigres venden en la calle rayas y aros,
bajo la cúpula agujereada, en el trapecio,
como en un armario, cuelga retorciéndose
el frac del ilusionista desilusionado,
y los ponis, arrojando sus monturas, posan para un retrato.
Sobre la arena, hundiéndose en el aserrín,
los payasos destruyen el circo a martillazos.
El público o no existe, o no aplaude.
Solo el perrito amaestrado ladra sin parar,
sintiendo que se acerca el azúcar:
que enseguida se convierte
en mil novecientos noventa y cinco.

1995