TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

18.9.11

Poeta bielorruso




Maksim Bogdanovich
(1891, Minsk – 1917, Yalta)



La tarde calurosa, el almiar suave, el viento sigiloso,
me costaron sobre el pecho de la tierra.
Columnas de polvo no se elevan junto al camino,
el cuerno pálido de la luna brilla en el cielo
donde las estrellas florecieron en silencio.

Adormecido por la quietud de la tarde
olvidé dónde está la mano, dónde la cabeza.
Veo que el alma se une con la naturaleza,
el viento hace temblar las estrellas sobre mí,
oigo la hierba crecer en calma.

1910


16.9.11

ALEKSANDR BLOK





Qué difícil es andar entre la gente
simulando no haber muerto,
y del juego trágico de las pasiones
hablar a los que no vivieron todavía.

¡Y observando la pesadilla nocturna encontrar
orden en el remolino confuso de los sentimientos,
para que, siguiendo el resplandor pálido del arte,
conozcan el fuego de la fatal existencia!



11.9.11

GUEORGY IVÁNOV






















Cierra los ojos por un instante
y junto al aire fresco aspirarás
algún canto lejano,
algún temblor vago.

No existen ni Rusia ni el mundo.
No existen ni el amor ni las ofensas.
Por el reino azul del éter
vuela el corazón libre.



1.9.11

MIRRA LOJVÍTSKAIA (1869-1905)






¡Habrá tormenta! Lo veo
en la agitación de los álamos
en el pesado calor de la penumbra
en la oscuridad sofocante de las avenidas.

En la potencia de la fuerza candente
de los rayos escondidos en la nube,
en la languidez fatigada
de tus amados ojos.



28.8.11

M. TSVETÁIEVA




























LA VERDAD

             Vitam impendere vero.

El mundo fatigado suspira por confusión,
la tarde rosada vierte olvidos...
No nos separaron las personas sino las sombras,
¡mi niño, mi corazón!

Las paredes se levantan vestidas de niebla,
el sol sin fuerzas dejó caer una lanza...
En el mundo de la noche tengo frío.
¿Dónde estás, mi niño, mi corazón?

No oyes. Se aproximan las paredes,
todo se apaga, todo se une...
No hubo, no habrá reemplazo,
¡mi niño, mi corazón!
.
.
.

15.8.11

ANNA AJMÁTOVA



















Voy allá, donde no necesito nada,
donde el satélite más amable - es solo una sombra.
El viento sopla desde el jardín callado,
y debajo del pie, un escalón hacia la tumba.

1964


12.8.11

V. BRIÚSOV























JUVENTUD

En el bosque seco chasquea un extenso látigo,
en los arbustos crujen las vacas,
las nevadillas azules florecen
y bajo los pies susurran las hojas de roble.

Las nubes de lluvia se pasean por el cielo,
un viento fresco sopla en el campo gris,
y el corazón se entristece en la alegría secreta,
de que la vida, como la estepa, es vacía y grande.