TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

21.1.16

ALGUNAS FRASES DE ALEKSANDR BLOK






















A menudo me siento abatido. Quizá igual que las mujeres embarazadas, como una maldición por llevar el fruto en el vientre. En mi caso el castigo es por mi regeneración. Si no me transformo, moriré en la angustia.

*


Los poemas son oraciones. El poeta-apóstol los compone 
en un éxtasis divino.

*

¡Aprender los poemas de memoria! A Pushkin, a Briusov, 
a Lérmontov, todo lo que es bueno.

*

¡Dios mío! ¡Tanto tiempo sin poemas! ¿Qué será de mí? 
Hay negrura en el alma. Agobio.

*

Nosotros (todo el mundo) nos acostumbramos a mentir terriblemente. Es necesario crear algo nuevo.

*

No, no hay que fantasear con el siglo de oro. Apretar los labios 
y marchar una vez más hacia los sueños demoníacos.




11.1.16

VALZHYNA MORT (Bielorrusia 1981)





















La lengua bielorrusa

nuestras madres no saben cómo venimos al mundo
apartando sus muslos salimos disparados
así como se sale después de un bombardeo o debajo de los escombros
no sabíamos quién de nosotros era la niña y quién el niño
pensábamos que comíamos pan pero era tierra
y nuestra mañana
era una gimnasta que se retorcía
sobre el hilo fino del horizonte

crecíamos en un país donde
marcan las puertas con cruces de tiza
y después por la noche llegan dos o tres autos
y nos raptan
pero dentro de esos autos no había hombres
con ametralladoras
no había una mujer con trenza
sino que era el amor quien venía
y nos llevaba consigo

solo en los baños públicos podíamos conocer el gusto de la libertad
ahí por doscientos rublos nadie nos interrogaba
protestábamos contra el calor en verano y contra la nieve en invierno
y cuando resultó que éramos nuestra propia lengua
nos arrancaron la lengua
entonces nuestros ojos empezaron a hablar
nos sacaron los ojos y empezamos a decir con las manos
nos cortaron las manos y contestamos con los dedos de los pies
nos pegaron un balazo en cada pie y pronunciamos con la cabeza nuestro "sí"
en vez de un "no" balanceamos la cabeza
y cuando se comieron nuestras cabezas
nos metimos en los vientres de nuestras madres que dormían
como si fueran los refugios antibombas
para nacer de nuevo

y sobre el horizonte la mañana como una gimnasta
saltaba a través del aro encendido
del sol