TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

28.11.14

UNA CARTA DE VÍKTOR SHKLOVSKI a VÍKTOR KONETSKI *














¡Querido capitán!
Hasta el agua se cansa de correr. Las ballenas se cansan de dar aceite y dejan de parir. 
Se cansan los barcos de acero. Ellos antes que todos.
Los capitanes, que chancletean alrededor del globo terrestre, como los cepillos de ropa, 
se cansan.
El hígado se cansa del alcohol.
Ya es hora, el corazón pide tranquilidad.
Acá murió un escritor ucraniano. Había venido con su mujer. Ella lo esperaba para la cena. Él había pedido a su hija que viniera de Kiev. Murió antes de la comida. Sin haber alcanzado la fama. Acá vive otro escritor famoso. Se emborracha. Cae por las no suaves escaleras de piedra. Se emborracha de nuevo. Ahora se lo llevaron al hospital. El hígado.
Y usted Vika-vikachka, tiene talento. Tiene libros. Tiene un océano. Sabe gustar. ¿A qué diablo rayado está llamando? La muerte tiene una garganta estrecha. No se marea, no siente arcadas.
Propóngase una ardua meta. Escribir un buen libro. Que todas las sirenas vendan sus colas y se acuesten en su cama. O que se vayan a leer un libro sobre su patria.
El muchacho (43 años), no tiene prisa de seguir la luz. Las personas que sobrevivieron al infarto, dicen que allá no existen los anticipos ni las cervecerías, tampoco un Dios, a quien ya es hora de hacerle una rigurosa amonestación.
Tengo buenos sueños. En los sueños hago planes. Discuto. Describo. Recorto las frases y 
la vida.
Sobre Serafina de seis alas usted no entiende nada. Ella no es la esperanza. Simplemente tiene reservas de potencia para volar, y por eso la quiero mucho.
Quiera a las personas, muchacho. Ellas saben volar. Son desinteresadas, aunque diligentes.
Así que...
Coma algo pero no beba.


Víktor Shklovski
9 de abril, 1974


*Víktor Konetski (1929 - 2002) fue un reconocido escritor ruso, guionista, pintor y capitán de barco.


24.11.14

GENRIH SAPGIR


























LA SOMBRA DEL TACTO

(Tu palma izquierda lee estos versos. Todo lo que te rodea
es sólo un pretexto y un tema. El tema y sus variaciones. Elegí el tema para
tu poema. Luego, sin tocar, pasá despacio, por encima de él,
la palma de tu mano, siguiendo la forma y el volumen. Esto no es el contacto, no
es el tacto, es la sombra. La sombra del tacto. Y si deslizás la palma por encima de
tu propia sombra, eso será la sombra del tacto de la sombra.)

                                      La habitación
                                      La esquina de la habitación
                                      La ventana
                                      La ventana abierta
                                      La puerta
                                      La puerta abierta
                                      La mesa
                                      La mesa con tazas
                                      El periódico
                                      El periódico abierto
                                      La mujer
                                      La mujer que duerme
                                      La veranda
                                      La veranda solar
                                      La rama
                                      La rama fracturada
                                      La manzana
                                      La manzana caída
                                      El pino
                                      El pino llevado por la nube
                                      El arbusto
                                      El arbusto del jazmín que florece
                                      La sombra del arbusto
                                      Yo
                                      Mi sombra
                                      La cerca
                                      La sombra de la cerca
                                      El callejón
                                      La sombra del portón
                                      El abedular
                                      Las sombras de los abedules
                                      El tren eléctrico
                                      Las sombras de los vagones
                                      La nube sobre el horizonte
                                      La sombra de Moscú



21.11.14

GENRIH SAPGIR (1928 - 1999)

Foto de Dmitri Savitski























EL CIEGO

Me encontré con un ciego
“Puede que él vea la verdad"
Cerré los ojos como si yo también estuviera ciego
y con ambas manos
con la punta de los dedos
recorrí su cara:

tap taptaptap
taptaptap tap
tap tap tap tap tap tap
tap taptaptap tap
tap taptap tap taptap
taptaptaptaptap

- ¿Qué fue eso?
Preguntó el ciego
- Un gran araña corría por mi rostro
susurró el ciego
sacando de su frente
la telaraña brillante
Y me pareció
que moldeé ese rostro
de un pedazo de arcilla gris
Quedaron las huellas
me lavé las manos
las sequé con un pañuelo










16.11.14

ANNA AJMÁTOVA


























Pensábamos: somos tan pobres, no tenemos nada,
pero al ir perdiendo una cosa tras otra,
de modo que cada día se transformaba
en Día de los difuntos,
empezamos a componer canciones
a la gran generosidad de Dios
y sobre nuestra antigua riqueza.




8.11.14

Una carta de Víktor Shklovski a su nieto

















¡Querido muchacho! ¡Te beso!

El papel se termina, aunque no escribí nada. El diez estaré en Moscú. Acá es casi verano, pero las tardes son frescas. El roble ya se ve frondoso. Los manzanos y el peral sueltan sus flores, florece la lila. Los castaños florecen. Sobre una de las calles, brotaron las flores del castaño rosado. No hubo lluvias. Hay mucho viento. Hay poca agua en la ciudad. La ahorran a pesar de que las montañas fueron perforadas para los canales de agua. Dicen que el agua se fue por los agujeros de las montañas. Acá hay calizas cársticas. Las montañas de Crimea son muy antiguas.

Paseé por un cementerio viejo. Quedan solo cinco o seis tumbas. Una de ellas es la de Naydenov. Él escribió un muy buen drama: “los Niños de Vaniushin”, y de sensato, nada más que eso. Su tumba no parece abandonada. Se encuentra en lo alto  y el mar ahí, directamente abajo, como si no hubiera nada en el medio. Nosotros no estamos rodeados de mucho verde, pero cantan los pájaros. La naturaleza y su continuo diálogo apenas tartamudo. Pude descansar.

Entre las nuevas casas lejanas se yergue la aldea. Es necesario aprender a leerse a uno mismo como se leen las palabras en un libro. Y sin nosotros vivirá el mundo.

Qué poco sé, qué poco conoceré, hice tan poco, ni siquiera vi el Yeniséi. La vida pasó fugaz y no la noté, igual de rápido transcurrió la Pascua de este año 1971.

Te beso. Mirá con los dos ojos. Pero con ojos tranquilos. No dejes que la vida pase de largo. Conseguí acariciarla.

Tu abuelo y amigo, Víctor Shklovski.

El mar se arruga — las arrugas se pliegas y se despliegan. Los cuervos (dos) están sobre el ciprés y miran en diferentes direcciones.

Muy hermoso: el viento mueve el gran castaño que florece.


Beso a todos.