Canta tus canciones héroe, bebe tu vino.
Otra vez te parece
que todo está adelante.
En el
tejado estiras la mano hacia la estrella,
ella late en tu palma, como el corazón en el pecho.
Qué harás con el
pájaro de los cielos lejanos,
miras a través de
tus dedos esa luz brillante y pura,
la estrella te dice: “¡Volemos!”,
das un paso, ella va hacia el cielo, y tú caes.
Pero conseguirás
ascender una vez,
y serás como todas
esas estrellas infinitas,
alguien te
extenderá su mano,
y cuando mueras,
tomará tu puesto.
Para el que quiera su voz, aquí:


