TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

26.5.13

TAMARA KARPENOK

























Nacen y mueren
las religiones y los gobiernos
y a través de los siglos sobrevive 
solo una religión inmortal
ante la que nos inclinamos siempre
el amor.

*

Toda mi vida fue difícil,
como la de un buscador de oro.
Tanta arena dejé
pasar
entre los dedos
para encontrar un
brillante
grano de felicidad.




Рождаются и умирают
религии и государства
и только во веке-веков
      жива
бессмертная религия-любовь
которой поклоняемся
всегда


*

Вся моя жизнь трудна
как труд золотоискателя.
Как много нужно
пропустить песка
сквозь пальцы
что-бы найти одну
блеснувшую
крупицу счастья.



23.5.13

K. MALÉVICH (1878 - 1935)








Razono sobre mí y me elevo
en Divinidad, digo que todo es yo
y no hay nada más que yo, todo lo que
veo es verme, tan multilateral
y polifacético es mi ser.

*

En el desierto nació el comienzo
de mi rostro. Pero reviví al Sexto día
de La Creación. Así de complejo fue mi rostro,
antes de converger en la perfección
padecí muchas formas, y tal como
veo, — soy.

*

Soy el Principio de todo,
los mundos se crean en mi conciencia.
Busco a Dios, me busco en mí.
Dios todopoderoso, omnividente, omnisciente,
futura perfección de la intuición como la sobrerazón universal y mundial.
Busco a Dios, busco mi rostro, ya tracé su silueta
y quiero encarnar en mí.
La razón me sirve de sendero hacia lo que
fue trazado por la intuición.

*

Mi rostro ríe y el temblor de la risa
torna pesada a la sabiduría. Eso me diferencia de la naturaleza:
ella no sonríe, carece de ése gesto, es perfecta.
“Yo”  soy un comienzo grandioso. Rodearé acaso mi rostro
con el brillo de la sabiduría del universo.
Las estrellas en mi rostro lucen y centellean
regenerando el fuego de la sabiduría.
En el mar de tus ojos las islas oscuras son herradas
como eslabones en la memoria de la esclavitud.
Los romperé, ya que la sabiduría es como una fuente de vida
dentro de la isla oscura. Llevo la envoltura
que conserva mi perfección en Dios.
Mis ojos ven el mundo a través de eslabones que
son la escalera de mi sabiduría.
A través de la escalera del conocimiento conoceré lo que hay en mí
y lo que arrojé a la vastedad de los caminos para conocerlo.
Pero lo que conozco es el resultado de la sabiduría,
y mi conocimiento es lo que está al pie de mi escalera.

*

Trata de no repetirte, ni en el icono, ni en el cuadro,
ni en la palabra. Me dice la voz del nuevo nacimiento,
si algo en tu acto te recuerda un antiguo acto:
borra, cállate, apaga rápido el fuego si es fuego,
para que los faldones de tus pensamientos sean más ligeros
y no se enmohezcan.
Para escuchar el hálito de un día nuevo en el desierto
límpiate el oído, borra los antiguos días, solo así
serás más sensible y más blanco,
porque lo oscuro yace sobre tus hábitos
y con el soplo de la ola lo nuevo se trazará para ti.
Tu pensamiento asumirá la forma, imprimirá el sello de tu rumbo.

*

La razón constituye el primer rostro del hombre.
La intuición es la formación vaga del segundo rostro
de una nueva creación del futuro hombre. Pero en el fondo del tiempo
está predeterminado un tercer comienzo,
eslabón con el que se concluirá la estructura mundial,
nada se le esconderá y millones de páginas
del mundo serán leídas de una sola vez, ni un detalle escapará
de la futura calavera de la sobresabiduría.
Lo que es misterio ahora, será más claro que el sol.





Poemas traducidos para el curso "Poesía y Revolución", dictado por J. Galarza y N. Litvinova en abril/mayo del 2013, en la Fundación Centro Psicoanalítico Argentino.





3.5.13

JODASEVICH

















En la ciudad por la noche
el silencio se forma
del ladrido de un perro,
del olor de las hojas mojadas
y del crujido lejano de los trenes de carga.
Es tarde. Mi hija duerme,
con su cabeza sobre el mantel
cerca del samovar frío.
¡Pobre niña! No tiene madre.
Es hora de tomarla en mis brazos
y llevarla a la cama,
pero no me muevo,
ni siquiera fumo,
para no quebrar el silencio,
y también porque
soy poeta.
Esto significa que en realidad
no existen ni el samovar, ni mi hija,
solo tengo una inmensa perplejidad
que se llama: "mundo".
Y el mundo me quita todo el tiempo.