Páginas

24.11.12

BORIS RIZHIY




















En el cementerio blanco paseábamos
leyendo las fechas, los nombres.
Imaginábamos que la muerte era una anciana.
Pero ella, alinegra,
importuna, volaba sobre vos
y sobre mí
cual mariposa nocturna.
Quería delinearnos
con un orlado fúnebre.
Era un agosto cálido, al atardecer.
Vos no entendías,
yo no decía nada.



1 comentario: