TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

31.3.12

EL ARTE DE VIVIR TRADUCIENDO





















Abrí este blog hace unos años porque soy bielorrusa y también rusa y también. Porque una mañana desperté abrumada y lo primero que vi fue esa montaña de libros y fui hacia ella - siempre estuvo. Ninguno de estos libros hablaba español  pero todos querían ser leídos, discutidos, ser parte de algún silencio nuevo. Y yo le dije que sí a Kutilov, a Mirra, a Nemir, a Guennadiy, a Evgeniy, a Nadezhda, a mí me dije que sí, a los futuros lectores, que sí, hablemos, somos parte de la trama del mundo, y aunque no se veía ninguna muchas manos me tomaron de la mano.

Gracias.



30.3.12

MIRRA LOJVÍTSKAIA




























Su verdadero nombre era María. Nació el19 de noviembre de 1869 en Petersburgo. Minutos antes de morir, su bisabuelo Kondrat Lojvitsky pronunció el siguiente verso — «el viento lleva el olor de la mirra …». María escuchó esta leyenda familiar y decidió cambiar su nombre. Murió a los 36 años y convirtió sus poemas en profecía — «Quiero morir joven,/ sin sentir tristeza ni amor por nadie;/ descender como  una estrella dorada,/volar siendo flor no marchita».


NO MATEN A LAS PALOMAS

¡No maten a las palomas!
Su plumaje es blanco como la nieve;
su suave arrullo suena
en la oscuridad del mal terrestre
donde todo es deslucido o confuso.
¡No maten a las palomas!

¡No arranquen las violetas!
No sean ávidos ni celosos;
los campos les darán semillas,
habrá lugar para los ataúdes.
No solo de pan se vive.
¡No arranquen las violetas!

¡No rechacen a la belleza!
Es inmortal y no necesita inciensos.
No necesita la gloria de los cantos,
¿de qué le sirven los himnos, las flores?
Sin ella el genio no tiene poder,
¡no rechacen a la belleza!




25.3.12

FIODOR TIUTCHEV





















No importa lo que la vida nos enseña,
el corazón cree en los milagros:
existe una fuerza inagotable
también una belleza imperecedera.

La decadencia terrestre
no tocará las flores sobrenaturales,
el calor del mediodía no secará
el rocío que hay en ellas.

Y esta fe no engañará
al que de ella vive,
no marchitará todo lo que aquí floreció,
no desaparecerá  todo lo que  aquí existió.

Pero esta fe es para pocos.
Solo conocerá el paraíso,
el que supo sufrir amando
en las tentaciones de la vida.

El  que curó enfermedades ajenas
con su propio sufrimiento,
el que ofreció su alma por los demás
y soportó todo hasta el final.



16.3.12

NADEZHDA MANDELSTAM
















"Osip, te envidio, - decía Gumiliov, - morirás en el desván".  Los versos proféticos para ese entonces ya habían sido escritos, pero ninguno de los dos quería creer en sus predicciones y se entretenían con la variante francesa del destino desdichado del poeta. Ya que el poeta es un ser humano, simplemente un hombre, y por eso le tiene que pasar lo más ordinario, lo más característico de la época, que acecha a todos y a cada uno en el país donde vive. No el brillo ni el horror del destino individual, sino el camino simple "con la multitud y el rebaño"*. La muerte en el desván no es para nuestro tiempo.


* de Versos del soldado desconocido; O. Mandelstam 1937



4.3.12

Andrey Siniavskiy ¿Qué es el bosque?





















http://www.dailymotion.com/video/xh54sc_yyy-yyyyy-yyy-yyyyyyyyy_creation *



¿Qué es el bosque?
El bosque es un mar, dónde, qué, hacia …
¿Qué es el bosque?
El bosque es una ciudad, de donde, la que, en la cual …
¿Qué es el bosque?
El bosque es un cielo, gracias al que, porque,
por falta de, como si …
¿Qué es el bosque?
El bosque es bosque.




*En el video, este fragmento de Siniavskiy es leído por la traductora Svetlana Geier, para el documental "La mujer con los 5 elefantes", realizado por Vadim Jendereyko.


2.3.12

EVGUENI EVTUSHENKO





















DORMÍ, QUERIDA...

Las gotitas saladas brillan en la cerca.
El portón ya está cerrado.
Y el mar que humea encabritado,
y golpea el muelle,
absorbió al sol salado.
Dormí, querida...
No atormentes mi alma,
ya se duermen las montañas y la estepa,
y nuestro perro melenudo
se acuesta y lame la cadena salada.
Y el mar - con todo su temblor,
y las ramas - con su murmullo
y con toda su experiencia -
y el perro encadenado,
y yo te susurro,
después, semisusurro,
y después, ya casi en silencio:
"dormí, querida..."
Dormí, querida...
Olvidá nuestras peleas.
Imaginate:
nos despertamos.
Hay frescura en todo.
Estamos sobre el heno.
Aun dormidos.
Y el aroma a pan
viene de abajo,
del sótano,
hacia nuestro sueño.
¿Cómo obligarte
a que imagines esto,
incrédula?
Dormí, querida...
Sonreí en tus sueños.
(¡Abandoná las lágrimas!),
juntá flores,
pensá dónde ponerlas,
y comprate muchos vestidos hermosos.
¿Murmurás algo?
Se ve que estás cansada de girar.
Envolvete en sueños,
abrigate con ellos.
En el sueño uno puede hacer
lo que desea,
todo lo que murmuramos
cuando no dormimos.
No dormir es insensato,
y hasta aborrecible, -
ya que todo lo oculto,
grita en el fondo.
No es fácil para tus ojos.
Son tan concurridos.
Estarán mejor debajo de los párpados,
en el sueño.
Dormí, querida...
¿Cuál es la causa de tu insomnio?
¿El rugido del mar?
¿La súplica de los árboles?
¿Los malos presentimientos?
¿La insolencia de alguien?
¿O quizá, no la de alguien,
sino simplemente la mía?
Dormí, querida...
No hay nada más que hacer,
pero tenés que saber
que no tengo la culpa de esto.
Perdoname - ¿me oís?
Amame - ¿me oís? -
aunque sea en los sueños,
¡aunque sea en los sueños!
Dormí, querida...
Estamos en el globo terrestre,
que vuela salvaje,
que amenaza con estallar, -
es necesario abrazarse
para no caer.
Y si se cae,
caeremos juntos.
Dormí, querida...
No acumules disgustos.
Que los sueños pueblen tus ojos silenciosamente.
Es tan difícil dormir en este globo terrestre,
y aun así,
¿me oís, querida?
Dormí...
Y el mar -  con todo su temblor,
Y las ramas -  con su murmullo
y con toda su experiencia -
y el perro encadenado,
y yo te susurro,
después, semisusurro,
y después, ya casi en silencio:
"dormí, querida..."