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11.1.12

Osip Mandelstam dialoga con Petrarca



















                   Valle che dé lamenti miei se' piena…


De tantas lágrimas saladas creció el río,
los pájaros del bosque podrían contarlo,
los animales sensibles y los peces mudos,
en el medio de dos orillas verdes;

Valle, lleno de promesas y de susurros candentes.
Las curvas de los senderos entre el pasto,
las colinas endurecidas por la fuerza del amor
y grietas de la tierra en las pendientes.

Lo inmóvil se mueve en el mismo lugar,
y yo tiemblo. Como dentro del granito,
el dolor se desgrana en el nido de las alegrías pasadas.

Donde busco las huellas de la belleza y del honor,
que desaparecieron, como el halcón después de la enfermedad,
dejando su cuerpo sobre una cama de tierra.





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