TRADUCCIÓN DE POESÍA RUSA

24.5.10

Respuesta al poema que le escribió Arseni Tarkovsky en 1940

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"PUSE LA MESA PARA SEIS"
Marina Tsvetáieva


Repito el primer verso
y corrijo la palabra:
"Puse la mesa para seis..."
y del séptimo te olvidaste.

Tristes están los seis,
llueve sobre sus rostros.
¿Como pudiste, en esa mesa
del séptimo - de la séptima olvidarte?

Tus invitados están tristes,
y las vasijas de cristal sin vida.
Tristes ellos, triste vos,
y más la que no fue llamada.

Sin alegría, sin brillo,
Ah! No comen y no beben.
- Cómo pudiste el número olvidar
- Cómo pudiste equivocarte en la cuenta

Cómo te atreviste a no entender
que seis - los dos hermanos y el tercero vos,
con la mujer y con los padres -,
son siete - si yo existo!

Pusiste la mesa para seis,
pero a seis no se reduce el mundo.
Espantar a los vivos es inútil,
quiero ser fantasma con los tuyos.

(Con los míos...)
Miedosa como el ladrón,
sin rozar alma alguna.
Frente a los cubiertos que no fueron puestos
me siento, la séptima, la olvidada.

Volqué el vaso
y todo lo que ansiaba derramarse:
sal de los ojos, sangre de las heridas,
cayendo del mantel al suelo.

Féretro – no hay!
Las separaciones - ya no existen!
La mesa se exorcizó y la casa está despierta.
Como la muerte para un banquete de bodas,
soy la vida que llega para la cena.

Nadie: ni hermano, ni hijo, ni marido,
ni siquiera amigo pero te reprocho,
pusiste la mesa para seis almas,
sin sentarme en el borde.


6 de marzo de 1941


23.5.10

Más de Marina . . .

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Quizá la mejor victoria sea
sobre el tiempo y la atracción,
pasar sin dejar huellas,
pasar sin dejar sombra
en las paredes.

¿Tal vez renunciando vencer?
¿De los espejos ser borrado?
Así como Lermontov en el Cáucaso
colarse sin alarmar las rocas.

Y quizá la mejor diversión sea
con los dedos de Sebastián Bach
tocar el órgano sin provocar eco?
Desintegrarse sin dejar
cenizas…
Para la urna.

¿Engañando vencer?
¿De toda amplitud darse de alta?
Y así en el tiempo como en el océano
colarse sin inquietar las aguas...



17.5.10

Versión de "Nostalgia de patria" de Marina Tsvetáieva


























¡Nostalgia de la patria!
Engaño hace tiempo
revelado.
Me es indiferente dónde estar
tan absolutamente sola,
sobre qué calle caminar
con la canasta de mercado
hacia una casa que
(¿cuartel u hospital?),
si es mía, ella no lo sabe.
No me importa a quién
le tenga que mostrar
mi gesto de león cautivo,
qué clan humano
me va a desplazar
privándome de los sentidos.
A mí, oso polar sin hielo,
me da igual dónde convivir
y dónde ser humillada.
Ya no seduce el llamado
de mi lengua materna.
¡Me es indiferente en qué lenguaje
no seré comprendida por el hombre!
(Lector, devorador de los periódicos,
el chismoso... A este siglo pertenece él,
pero yo soy anterior a todo siglo).
Como una madera clavada
donde había un bosque,
todo me da lo mismo,
y me es indiferente
lo que ya no existe.
Perdí mi identidad,
los rasgos y las fechas,
soy el alma que nació
en algún lugar.
Mi tierra me he perdido y tanto,
que ni el más astuto podrá hallar
marcas de mi nacimiento.
Todas las casas son ajenas
y los templos para mi están vacíos.
Todo me da lo mismo,
todo me es igual,
si encuentro por el camino un arbusto,
y si es un serbal...
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